Negociado durante 20 años, el acuerdo comercial que se cerró entre la Unión Europea (UE) y los países del Mercosur será uno de los más importantes del mundo, pero ambas partes tuvieron que realizar duras concesiones. Su implementación será gradual: para el Mercosur, los plazos de desgravación se extenderán entre 10 y 15 años, mientras que la UE aceptó plazos de desgravación inmediatos.
Si se considera el PIB de todos los países involucrados, el acuerdo cerrado entre la UE y Japón en 2018 es ligeramente más importante (19.500 millones de euros, unos 23.000 millones de dólares) que el del Mercosur (18.000 millones de euros, unos 21.240 millones de dólares), pero en términos de población, el acuerdo UE-Mercosur es el número uno (770 millones de personas) por delante del de Japón (630 millones).
Los intercambios de bienes en 2018 entre ambos bloques se elevaron a un total de 88.000 millones de euros (unos 103.500 millones de dólares), con una balanza comercial ligeramente favorable a los europeos en unos 2.500 millones de euros.
El acuerdo eliminará los aranceles sudamericanos en algunos sectores industriales claves par la UE: 35% en el sector automóvil o 14% en la industria farmacéutica, según una nota de la Comisión en 2017. En el sector agrícola, estos aranceles se elevan al 35% para los aguardientes, al 28% para los productos lácteos, al 20% para el chocolate o al 20% para el vino. A cambio, la UE deberá abrir su mercado de carne vacuna a los países del Mercosur, así como el del etanol, azúcar y aves.
Reclamo de ASOLCAT
La Asociación Olivícola Catamarqueña apoya el acuerdo, pero advirtió que "no debe ser a costa de las economías regionales".
"Apoyamos la solicitud de excluir las posiciones arancelarias del aceite de oliva y de las aceitunas del acuerdo con la UE", señalaron en un comunicado, firmado por el presidente de la entidad, Francisco Corredoira.
Los beneficios del Mercosur
Calidad institucional: establece un vínculo político, cultural y económico estratégico, con normativa transparente y consensuada que reduce la discrecionalidad en la aplicación de las políticas económicas.
Más competitividad económica: dinamiza las condiciones de acceso a bienes, servicios e inversiones, al reducir y eliminar restricciones. Simplifica procedimientos de operatoria comercial, facilita el acceso a tecnología.
Integración regional: dinamiza el comercio intrarregional asumiendo nuevos compromisos en materia de circulación, normativa y simplificación de procedimientos internos.
Beneficios para PYMES: programas especiales de asistencia técnica, participación en compras gubernamentales, redes de negocios y asistencia financiera.
Inversiones: facilita el incremento de la inversión extranjera al otorgar certidumbre y estabilidad.