el debate por la reforma constitucional

"No hay enseñanza religiosa en las escuelas desde hace 20 años"

Oscar Tapia planteó que se debe incorporar algún tipo de educación religiosa vinculada a la ética. La diputada Adriana Díaz salió al cruce.
domingo, 26 de mayo de 2019 · 04:03

El intento del oficialismo para reformar la Constitución reavivó un viejo debate, ya que el proyecto pide que se garantice la obligatoriedad de enseñanza secundaria y la enseñanza laica en los colegios públicos. El Vicario Episcopal de Educación, Carlos Tapia, planteó que en realidad hace 20 años que no existe la educación religiosa en las escuelas públicas a partir de un decreto del ex gobernador Oscar Castillo. Sin embargo, se mostró a favor de incorporar algún tipo de "enseñanza religiosa" o "antropología religiosa" que implique una bajada ética en las aulas para enfrentar problemas de la dimensión humana.

"En la práctica no hay enseñanza religiosa desde hace más de 20 años. Desde el 2000 se sacó enseñanza religiosa en las escuelas", dijo y recordó que se realizó por decreto, pese a que la Constitución del '88 garantizaba la incorporación de la religión en la currícula.

"Lo que creo es que hay que debatir y por eso hablo de un pensamiento situado. El mundo ha regresado a la cuestión religiosa. España, por ejemplo, agrega más horas de filosofía en todos los niveles y aquí sacamos horas".

"Lo que hay que discutir es la pertinencia de la religión. Nuestro pueblo no es agnóstico, es un pueblo creyente en un 90%", dijo en declaraciones a Radio Valle Viejo.

En ese marco, el sacerdote consideró que se atraviesa por otro momento histórico, distinto a la modernidad, que planteaba un tipo de escuela basada en la racionalidad y en el conocimiento científico.

"Yo creo que es necesaria la enseñanza religiosa como lo concibe la Constitución. Cada uno tiene que ser educado en su credo, como lo establece la Constitución del '88", afirmó y aclaró que la Iglesia no propone la catequesis tradicional sino otro tipo de espacio basado en la ética.

"Es necesaria la religión como una ética de vida, como una forma de enfrentar el vandalismo, las adicciones, los problemas sociales; todo revela un problema que existe en las familias", señaló.

"Nos deberíamos plantear la religión bien enseñada porque no estamos educando un pueblo agnóstico y sino volvemos a una escuela de la modernidad que es racionalista y transmisora de conocimientos. Hoy, con todo el a avance de la neurociencia y desde una perspectiva más integradora se pretende abarcar todas las dimensiones", expresó y puso como ejemplo la inclusión de la educación sexual integral.

Consultado por los planteos de los padres en medios o redes sociales porque se molestan con los actos católicos en las escuelas, tal como hacer rezar a los alumnos, Tapia coincidió en que los actos celebrativos de la fe no se deben imponer en las escuelas, "pero sí habría que ver esta dimensión intelectual que debe tener la enseñanza de la religión con una bajada práctica en toda la cuestión ética, que la religión lleve a la mejora de los comportamientos. Estoy hablando de la buena enseñanza de la religión y descarto el fanatismo y los fundamentalismos".

"La crónica en los medios es de uno que se queja, pero no de los padres que no se quejan. Insisto, no estamos en Europa sino en Catamarca, no pidan, entonces, la presencia de la Virgen del Valle, que todos la piden en las escuelas. No pidan las presencia de los sacerdotes para las bendiciones en los actos. Yo no entiendo en Catamarca cómo es que vivimos la fe de una manera y después en la escuela queremos que no se viva", reflexionó.

Al cruce

La diputada Adriana Díaz se refirió al pedido de la Iglesia Católica para intervenir en el debate por la educación laica y sostuvo que las escuelas deben conservar su dimensión laica.

"Me parece bien que la Iglesia quiera exponer su postura como siempre lo hacen, no obstante, si hay algo que debe de cambiar en pos de tener una verdadera democracia son todos los artículos que sostienen cultos religiosos interviniendo en la vida pública”.
Díaz aseguró que “para evitar tensiones entre lo público y lo privado (como lo es profesar un culto) en la reforma de la Constitución se tiene que garantizar la laicidad”.

“Entiendo que un Estado laico es aquel aconfesional, que es independiente de cualquier organización o confesión religiosa y en el cual las autoridades políticas no se adhieren públicamente a ninguna religión determinada ni las creencias religiosas influyen sobre la política pública”, dijo.