El presidente en ejercicio, Mauricio Macri (JPC), y el presidente electo, Alberto Fernández (FT) iniciaron oficialmente el proceso de transición entre sus gobiernos, que fue calificado de "positivo" por ambas partes, y que culminará el próximo 10 de diciembre con la asunción del referente justicialista. Ambos se comprometieron a que esta etapa será "democrática y ordenada", y Fernández agradeció ese gesto de Macri. En este sentido, ya surgieron algunos nombres del equipo encargado de encarar este proceso y trascendió que desde el Frente de Todos confían en que el Gobierno designe al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, como principal interlocutor.
Macri y Fernández acordaron una transición ordenada y ya hay un equipo trabajando
Macri recibió a Fernández en la Casa Rosa, en un encuentro que duró un hora. Tras la cita, Fernández se retiró hacia sus oficinas del barrio porteño de San Telmo y afirmó que fue "positivo" el encuentro con el mandatario nacional, mientras que Macri dijo que hubo un "buen diálogo", según informó el Ministro de Hacienda, Hernán Lacunza.
"Mi equipo y yo estamos a disposición para trabajar juntos y lograr una transición democrática que beneficie a todos los argentinos", expresó más tarde Macri en su cuenta de Twitter, y por la misma vía recibió la respuesta de Fernández: "Nos comprometimos a trabajar junto a nuestros equipos para garantizar una transición ordenada que no dañe más a los argentinos y las argentinas. Le agradezco genuinamente su predisposición", dijo.
Ambos se mostraron sonrientes y dándose la mano en una fotografía que difundió Presidencia de manera oficial luego del encuentro, que inicialmente iba a ser un desayuno a las 8:30, pero que al final se consensuó posponerlo hasta las 10:30. La reunión entre ambos sirvió, además, para dejar atrás la tensión que hubo en la campaña, especialmente después de las PASO, en la que hubo varios cruces entre ellos; y marcó el comienzo formal de la transición entre ambos gobiernos, algo que no había ocurrido durante el cambio de mando entre la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner y Macri, en 2015; aunque si se habían reunido en la Quinta de Olivos tras la victoria de Cambiemos.
Tras el encuentro, Macri reunió a su Gabinete para informar a sus ministros sobre lo hablado con Fernández y comenzar a coordinar quiénes se encargarán del trabajo de transición, en el que el peronismo quiere empezar a hablar de medidas y tener conocimiento de la situación interna de cada área. Según trascendió, en el Frente de Todos confían en que el interlocutor sea Rogelio Frigerio, aunque no está confirmado aún.
Equipo de trabajo
En la reunión, Fernández le dejó a Macri una primera lista de los colaboradores que designó para continuar la transición con los funcionarios del Gobierno saliente. En ese grupo estarán el jefe de campaña nacional del Frente de Todos, Santiago Cafiero, que será el coordinador del equipo de transición; pero también cumplirán roles importantes el diputado camporista Eduardo "Wado" de Pedro, la procuradora y exsenadora Vilma Ibarra y el exministro de Justicia Gustavo Béliz.
Santiago Cafieron, nieto de Antonio e hijo de Juan Pablo, es la mano derecha de Fernández y el hombre fuerte del Grupo Callao, el "think tank" que dio origen al proyecto 'albertista'. Cafiero y Fernández se conocieron cuando ambos trabajaron en la campaña a senador nacional de Florencio Randazzo, cuando el ahora presidente electo era jefe de campaña. Ahora Cafiero suena como favorito para ocupar la jefatura de Gabinete.
De Pedro, por su parte, responde a Cristina Fernández y a Máximo Kirchner, pero representa el ala más moderada de La Cámpora y en virtud de ese perfil fue incorporado a la mesa chica de Fernández, siendo un actor muy activo en la campaña. El dirigente kirchnerista pica en punta para ocupar el Ministerio del Interior en el armado del Gabinete de Fernández.
Vilma Ibarra, por su parte, es la expareja del presidente electo y fue convocada para asesorar en temas legales y de Justicia, por lo que suena como posible secretaria de Legal y Técnica. Es abogada y es la hermana del exjefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra, fue dirigente del Frente Grande y de la Alianza, espacio con el cual consiguió una banca de senadora nacional en 2001.
Béliz es parte del equipo político de Fernández, pero hasta entonces estaba fuera del país y tuvo algunos cargos en organismos internacionales, luego de que fuera echado como ministro de Justicia de Néstor Kirchner por su enfrentamiento con el entonces poderoso agente de la SIDE Jaime Stiuso, a quien denunció por televisión y exhibió su fotografía.
En materia económica aún no hay confirmación oficial de quienes serían los designados por Fernández, pero todos los focos apuntan a los dos candidatos a ocupar el Palacio de Hacienda a partir del 10 de diciembre: Matías Kulfas y Cecilia Todesca. En el aspecto social el referente para la transición será el diputado nacional Daniel Arroyo, quien ya suena como ministro de Desarrollo Social en el futuro Gabinete.
Además, trascendió que Fernández confirmó a un grupo de sindicalistas que el exsuperintendente de Seguros de la Nación, Claudio Moroni, sería el próximo ministro de Trabajo. Moroni fue además directivo del Grupo Banco Provincia y consultor de seguros del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).