lunes 4 de mayo de 2026
POLÉMICA POR LA ORDENANZA DE LA PROHIBICIÓN DE LAS TORTUGUITAS

Navarro: "Podemos no tener muertes ni autos rotos"

El concejal del FCS-Cambiemos respondió a las declaraciones del secretario de Obras Públicas, Niederle.

Por Redacción El Ancasti

El concejal del FCS-Cambiemos, Fernando Navarro, respondió a los cuestionamientos del secretario de Obras Públicas de la Capital, Eduardo Niederle, quien había dicho que los concejales no proponían una solución alternativa a la prohibición de las denominadas "tachas" o "tortuguitas": “Hay una ordenanza de 2015, de autoría de la concejal Silvia Fedelli, que establece cuáles son los criterios de construcción de los reductores de velocidad. Podemos no tener muertes ni autos rotos si respetamos la ordenanza vigente", disparó.

Navarro salió al cruce del planteo del secretario Niederle, que había dicho que las tortuguitas habían cumplido su función porque disminuyeron considerablemente los accidentes de tránsito, y que además cuestionó que en el Concejo Deliberante “nadie haya pensado en el peatón”.

“A diferencia de Niederle, que prefiere que se rompan diez autos y no tener más muertes, yo la verdad que preferiría no tener ninguna muerte y tampoco que se rompan los autos. Se pueden lograr las dos cosas con algo tan simple como respetar la ordenanza vigente”, ironizó el edil respecto de las declaraciones del funcionario de Obras Públicas.

En ese sentido, recordó que la propuesta que aprobó el CD no necesitaba aclarar cuál es la solución para no instalar tortuguitas: “La concejal Silvia Fedelli (mandato cumplido en 2017, del FCS) presentó un proyecto y es ordenanza desde 2015, que dice cómo deben construirse los lomos de burro. Yo mismo presenté un proyecto de comunicación en el que le solicité al Ejecutivo que se ajuste a esa ordenanza para construir los reductores de velocidad, porque noté que la estaban incumpliendo”, dijo, y lamentó que en la ciudad se haya llegado “al absurdo de tener una ordenanza que nos dice cómo hacer los reductores, y tener que dictar otra para explicar cómo no hay que hacerlos”.
Navarro dijo que los reductores de velocidad “están diseñados para proteger la vida del peatón, que los conductores disminuyan la marcha y se cuiden los vehículos”.
Para el concejal, si el secretario de Obras Públicas y el municipio son respetuosos de las instituciones, deberían cumplir con las ordenanzas que se aprueban y promulgan. "Permanentemente se presentan proyectos para recordarle al Ejecutivo qué ordenanzas existen, porque no las cumplen. El de los reductores de velocidad es un claro ejemplo, porque en lugar de respetar la ordenanza optaron por el negocio de las tortuguitas", finalizó el opositor.

El jueves pasado, gracias a cinco votos del FCS y dos del FJV, el CD aprobó la prohibición de estas tachas que no cumplen con lo normado en la ley nacional de tránsito, según fundamentó la autora del proyecto, Alicia Paz.

De Niederle
El secretario de Obras Públicas había cuestionado al CD (también hubo concejales oficialistas que apoyaron la propuesta) por sancionar una ordenanza "que ataca el problema y no da una solución".
En ese sentido, dijo que hasta el SAME respaldó la instalación de tortuguitas, y que según las estadísticas de ese organismo se redujeron considerablemente los accidentes en la Capital.
"Nosotros estamos conformes con la función que cumplieron, pero si el intendente resuelve promulgar la ordenanza vamos a tener que buscar otra alternativa", había dicho el secretario.

Costos
Según Niederle, cada una de las tortuguitas se compraron a un valor de $370, y desde 2016 hasta la actualidad se instalaron este tipo de reductores en apenas 70 esquinas del municipio, con un gasto de $700.000 en total, a razón de $10.000 por cada una. Además, defendió la instalación de estas tachas en la inmediatez del trabajo, y dijo que no hay mucha diferencia de precios con la construcción de un lomo de burro tradicional.
 

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