En 2016, la Municipalidad de Valle Viejo había iniciado una demanda judicial (acción preventiva por daños) en contra de la empresa COARCO, que ejecuta la obra de cloacas en Valle Viejo y FME, y en contra del Estado provincial, por la supervisión de la obra.
Días pasados, la jueza María Cristina Rojas de Cutuli resolvió dejar sin materia la demanda por un acuerdo extrajudicial al que llegaron el municipio y la empresa. Este año la empresa se había comprometido a devolver a la comuna los fondos invertidos en el bacheo por los problemas en la compactación.
Quedó sin materia la demanda de Valle Viejo por las cloacas
En noviembre de 2016, por decreto el intendente de Valle Viejo había resuelto paralizar la obra. En aquel momento, la empresa y la Provincia habían señalado la falta de competencia de la comuna para tomar esa medida.
Fue por aquella disputa que el municipio inició una acción preventiva de daños a los fines de evitar el agravamiento de la situación. Por esa medida, se solicitaba la paralización de las obras y la posterior reparación de los daños producidos, justificando la urgencia de la medida y el peligro en la demora, con la presentación de un informe técnico que describía los daños existentes y el riesgo de producirse mayores inconvenientes, tanto por la continuidad de la obra como por la ejecución deficiente de la misma.
Más adelante la empresa agregó que, quedó sin materia demanda judicial porque el 6 de febrero de este año firmaron un acuerdo con la Municipalidad de Valle Viejo y el Ministerio de Obras Públicas que estipuló el levantamiento de la suspensión de las obras y el reanudamiento de la ejecución de los trabajos como así también, allí la UTE aceptó que pagaría los arreglos que el municipio ya hizo.
Tanto la empresa como el Estado Provincial cuestionaron al perito que había designado la Justicia para evaluar los supuestos daños. Según el perito, la empresa, admitió que el relleno fue ejecutado con suelos de mala calidad incumpliendo las especificaciones técnicas del contrato. “Lo que explica la baja compactación lograda motivada en gran medida por trabajos deficientes pero además porque la contratista rellenó las zanjas con el material natural que en absoluto era el adecuado, en lugar de reemplazarlo o mejorarlo según se ordena en el pliego, a ello se deben los problemas de continuos hundimientos además de que en ningún caso se encontró la malla de advertencia que debería estar en el límite superior del relleno inicial”, expresó el perito, quien confirmó las falencias en la obra.