iluminación y asfalto deficientes, cloacas desbordadas y mugre

Barrios en el olvido y una ruta peligrosísima

sábado, 01 de septiembre de 2018 · 04:10

La usurpación no es el único problema que afecta a Valle Viejo.  La gestión de Gustavo Jalile limita la prestación regular de los servicios municipales a los puntos más visibles, mientras los barrios de la periferia y aquellos asentamientos que avaló a costa de la inacción siguen siendo una cuenta pendiente.

La desidia e incompetencia municipal son manifiestas también en el ingreso a Valle Viejo y la Capital por Sumalao, por la ruta 33: pésimamente señalizada y sin iluminación, el tramo chacarero es peligrosísimo, una boca de lobo por las noches que contrasta con la entrada por ruta 38, refaccionada por el municipio de la San Fernando del Valle.

Una recorrida por barrios históricos como La Antena, El Bañado, Polcos, Sumalao, Pozo El Mistol y parte de Villa Dolores, expone la falta de iluminación, asfaltado, mantenimiento y limpieza como una constante. 

El barrio 40 viviendas ,en la zona de Polcos, es uno de los conglomerados habitacionales más abandonados. En el lugar no solo falta iluminación sino que se encuentran privados del asfalto, que cubre escasas cuadras del lugar. La presencia de descampados es uno de los mayores temores de los vecinos y que los hace evitar las salidas cuando el sol cae.

Las familias son de las más humildes de la zona. El barrio fue construido hace más de 30 años y el municipio nunca les garantizó las condiciones mínimas como el mantenimiento de calles e iluminación.  A esto se suman las pérdidas de líquidos cloacales en algunos sectores y pérdidas de agua que a veces pasan semanas sin ser reparadas.

La postal se repite en los barrios Felipe Varela (conocido como Las Tolderías) y La Playa, que se ubica también en Polcos, donde los vecinos incluso padecen los constantes desbordes del canal. Las necesidades también se traducen a otros puntos como como El Bañado y demás barrios, donde los vecinos padecen las mismas carencias de infraestructura.
En varias calles internas del departamento el asfaltado permanece desde hace largo tiempo en estado precario. 
Uno de los casos más complejos se da en el barrio Facundo Quiroga, en Pozo El Mistol, donde los baches en las arterias no solo han generado daños en los vehículos sino hasta accidentes de tránsito. 
Las quejas de los vecinos de este barrio -que también cuenta con 30 años- son tan constantes como infructuosos. 
“Desde hace años venimos pidiendo que se mejore la plaza pero no hay caso. Ni bancos tiene”, comentó una vecina del lugar.
Otro de los históricos reclamos es el de los vecinos de Sumalao, y particularmente de quienes habitan en inmediaciones del canal de riego que cruza casi todo el departamento, donde la acumulación de todo tipo de residuos es un problema constante. Uno de los tramos más conflictivos se da sobre avenida Acosta Villafañe en el ingreso al barrio INTA, donde a diario se observa la basura que se recoge del canal de riego pero que se deposita en el mismo lugar y vuelve al lecho generando innumerables problemas para la zona productiva de la Colonia.