sábado 23 de mayo de 2026
LA HABÍA CONVOCADO EL ENTONCES GOBERNADOR OSCAR CASTILLO (FCS)

Hace 17 años, la gente se mostró indiferente ante la consulta popular

Tenía carácter de no vinculante y más del 70% de la población se abstuvo de opinar. Sin embargo, ganó el "SÍ".

Por Redacción El Ancasti

El anuncio de la gobernadora Lucía Corpacci (FJV) de la convocatoria a un plebiscito para consultar a la gente si está de acuerdo o no con avanzar sobre una reforma general de la Constitución provincial tiene como antecedente inmediato uno que se realizó hace 17 años, en octubre de 2001, en el que más del 70% de los catamarqueños se abstuvo de votar al respecto. Sin embargo, ganó el SÍ y se avanzó sobre la reforma parcial, aunque se frustró porque el PJ no garantizó los dos tercios de los votos en la Legislatura.

El 27 de julio de 2001, el entonces gobernador Oscar Castillo (FCS) convocó a una consulta popular para el 14 de octubre, en simultáneo con las elecciones legislativas que enfrentaban a Eduardo Brizuela del Moral (FCS) y a Luis Barrionuevo (PJ) en la disputa por las bancas en el Senado de la Nación, y en la que también se elegían diputados nacionales.

En la consulta se debía elegir por SÍ o por NO ante la voluntad de reducir de 41 a 21 el número de diputados provinciales y la posibilidad de limitar a un solo período consecutivo la reelección del gobernador y vicegobernador. La consulta tenía carácter no vinculante y la Legislatura debía definir la necesidad de reforma con los dos tercios de sus votos.

Sin embargo, en las urnas la gente mostró un gran desinterés al respecto, a pesar de que cerca del 90% de los votos válidos se expresó a favor de lo planteado. Es que más del 70% de los votantes se abstuvo de decidir al respecto. Al ser simultánea a la elección, en el mismo sobre donde se ponían los candidatos la gente debía introducir un voto celeste si optaba por el SÍ, o uno marrón si optaba por el NO. Además, al igual que las elecciones, era obligatoria. El 70% de los votantes que se abstuvo representaba a más de 110.000 catamarqueños que directamente no introdujeron ninguna opción en el sobre. De los restantes, cerca de 45.000 votaron a favor de los puntos planteados para reforma y apenas unos 3.000 votaron en contra.

Ese 14 de octubre el por entonces también diputado Rubén Manzi había asegurado que la consulta popular era "una farsa" y denunció que estaba "obviamente direccionada, porque no hay votos por el NO y obligan a la gente a seguir con la votación". En el mismo sentido, denunció que lo ocurrido (particularmente en la Escuela Normal Fray Mamerto Esquiú) se condecía con la denuncia pública que se había realizado días atrás, en la que se vinculó a dirigente del FCS en una campaña en la que desinformaban a la ciudadanía: "Les decían que para expresar el voto negativo no era necesario poner la boleta del NO".

A pesar de la escasa participación (en comparación, solo hubo unos 6.500 votos en blanco en las otras categorías), el gobernador Castillo decidió apurar la reforma de la Constitución y luego de las elecciones anunció que se pondría en contacto con la oposición legislativa para lograr un consenso al respecto. "Vamos a ver si quieren tocar algunos aspectos, pero les vamos a pedir que respeten la decisión de la gente", había dicho. En este sentido, se especulaba también con que el Gobierno avanzara con modificaciones en las cartas orgánicas de los municipios.

Sin embargo, de inmediato el PJ advirtió que no daría los dos tercios para avanzar con la necesidad de reforma en la Cámara de Diputados, ya que consideraban que el alto número de abstenciones tranquilamente podía traducirse en más votos negativos.

El análisis nacional
Para los medios de tiraje nacional, la consulta popular era un termómetro de lo que podrían ser las elecciones de 2003, en las que se debían elegir gobernador y vice. "Este plebiscito, que emula al realizado por José Manuel de la Sota en Córdoba y fue convocado por el FCS, busca sacar a los catamarqueños de la apatía, motivarlos e impulsarlos direccionalmente a participar y votar por la alianza gubernamental. Es un intento para que el votante tome interés por estos comicios legislativos nacionales, que hasta ahora le resultan indiferentes. El gobernador Castillo ve en el gastronómico Luis Barrionuevo al principal rival en estas elecciones", decía Clarín.

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