El derechista Mario Abdo Benítez, del gobernante partido Colorado, encabezaba anoche el conteo de votos de las elecciones presidenciales en Paraguay y sus partidarios comenzaron a celebrar, pero la campaña de su rival Efraín Alegre sostuvo que hay un empate técnico.
Abdó Benítez se imponía en elección presidencial de Paraguay
La diferencia entre los dos candidatos se acortaba muy lentamente. Con el 87% de las mesas escrutadas, Abdo Benítez tenía 46,6%% de los votos frente a 42,6% de Alegre, informó el Tribunal Electoral.
"Con nuestros números nos damos cuenta de que hay un empate técnico. Vamos a esperar el escrutinio del 100%. Vamos a pelear voto a voto", dijo a la prensa Salyn Buzarquis, líder del partido Liberal de Alegre.
Según Buzarquis, en los resultados preliminares publicados hasta ahora "no se ha cargado la información de lugares estratégicos en los que vamos ganando de manera contundente".
Poco después del cierre de los centros electorales, miles de personas vestidas de rojo se concentraron frente a la sede del partido Colorado en Asunción, donde se instaló una tarima con grupos musicales.
Hasta el cierre de esta edición Ninguno de los dos candidatos había realizado aún declaraciones.
El Tribunal Electoral calcula que la participación alcanzó 65% de los 4,2 millones de votantes, en una jornada que transcurrió con poco entusiasmo y sin incidentes.
En estos comicios se elige también el nuevo Congreso y los gobernadores de los 17 departamentos.
Paraguay, que salió de 35 años de dictadura en 1989, ha vivido bajo la hegemonía del partido Colorado durante los últimos 70 años, con la sola excepción del gobierno del ex obispo y ex presidente izquierdista Fernando Lugo (2008-2012), quien fue destituido en un juicio político un año antes de completar su mandato.
"Me he ganado credenciales democráticas en mi trayectoria política", declaró Abdo Benítez al rechazar este domingo las críticas que recibe por la cercanía de su familia con Alfredo Stroessner, quien ejerció una dictadura de 35 años.