En la primera reunión formal para discutir el incremento salarial para 2018, no hubo acuerdo entre la Municipalidad de la Capital y el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales, que llevó su propuesta en base a cálculos propios sobre los ingresos que tendrá este año el municipio. Del encuentro participaron el secretario general del gremio, Walter Arévalo; el intendente Raúl Jalil, y la secretaria de Hacienda, Susana Peralta. Hoy vuelven a reunirse, aunque hay previstas otras para la semana que viene. "Si no hay acuerdo, vamos a llevar la discusión a otra escala", advirtió Arévalo. Las diferencias fueron respecto de la interpretación del artículo Nº126 de la Carta Orgánica, que estable que "el presupuesto deberá fijar las partidas para atender el pago de las retribuciones del personal permanente, no permanente y funcionarios; y en ningún caso dichas partidas presupuestarias, incluyendo cargas sociales, podrá superar el 65% del total del presupuesto anual". Para el municipio, la propuesta del 22% de aumento que acercó el SOEM hace superar ese límite. Sin embargo, en el gremio son optimistas con lograr un acuerdo.
Si bien el gremio está dispuesto a negociar la cifra, lo que no quieren discutir es el momento: piden que el incremento se haga efectivo con los haberes de febrero a cobrarse en marzo, y no desde mayo o partir de cuando lo anuncie la gobernadora, el próximo primero de mayo.
Además, pidieron la incorporación de una cláusula de revisión según la inflación. Arévalo explicó que el municipio ofrece un 16%, pero que luego de reuniones mantenidas con dirigentes de Cambiemos Catamarca aseguraron que las estimaciones están por encima del 20% de inflación. "Si el índice de inflación supera en cuatro puntos el incremento salarial, creo que ya deberíamos volver a discutir el acuerdo", expresó.
Por otra parte, el sindicato pidió que se libere el pago de antigüedad para los empleados, ya que actualmente está congelado en un tope de 28 años. "Cuando se hizo el estatuto, los empleados se jubilaban con 25 o 30 años de servicio, y cuando se modificó en 1994 los empleados empezaron a retirarse con el límite de la edad, y tenemos muchos con más de 30 años de antigüedad", explicó Arévalo. Esta propuesta fue también rechazada por el municipio, ya que el intendente habría expresado su desacuerdo.
Contra el CD Por otra parte, Arévalo explotó en contra del Concejo Deliberante por haber aprobado una modificación del Estatuto de los Empleados Municipales sin haberlos consultado, y adelantó que este será el primero de los encontronazos que tendrán con el cuerpo.
"Están haciendo cualquier mamarracho, se convirtieron en una escribanía", disparó el gremialista, luego de que se conociera que el CD aprobó una modificación que permitirá al municipal concursar por cargos de conducción de área. Según el SOEM, esta figura ya existe en el estatuto, por eso la preocupación.
"Dicen que trabajan para los empleados, convocan a todos, hacen un carnaval, pero están ahí nomás para modificar el Estatuto sin consultarnos. Estas actitudes van a ocasionar un corte en el diálogo y un conflicto innecesario", dijo, y cargó contra los concejales: "No utilizan su criterio, solo saben firmar lo que les manda el intendente, pobres muchachos".
Otras ofertas La Municipalidad ofreció a mediados de enero un incremento salarial del 16% en dos partes, la primera con posibilidad de liquidarse en mayo y la segunda en septiembre. Esta propuesta mejoró lo que se había planteado en el cierre de 2017, durante el tratamiento del Presupuesto 2018, cuando se especulaba con un aumento en tres cuotas a liquidarse con un 8% en abril, un 4% en junio y el 4% restante en septiembre para completar el mismo 16%.
22%
Es el porcentaje que pide el sindicato, según su interpretación de los números del municipio. La cifra acercaría el mínimo de un empleado a los $18.900 en la menor categoría.