El Gobierno de la provincia firmó con Nación un fondo compensador para el servicio de transporte público de pasajeros que será solo de un 5% del total de subsidios que estuvo vigente a hasta este año, con lo que Catamarca recibirá solo un millón y medio de pesos de los 40 millones que recibió hasta este año.
A partir del próximo 1 de enero, Catamarca al igual que el resto de las jurisdicciones del país pasarán a depender de lo que los gobiernos locales puedan asistir o bien subir el valor del servicio.
“La situación es muy grave”, dijo Guillermo Matterson, director de Transporte de la provincia, quien destacó además que el Gobierno trabaja para determinar cuál será el aporte que se le ofrecerá a las empresas y definir el valor real que tendrá el boleto. Mientras que admitió que será inevitable que el boleto aumente, ya que la provincia no está en condiciones de absorber la pérdida total del subsidio.
Matterson señaló que se trabaja en el sistema que buscará “sostener el mínimo del sistema de transporte y ver el método bajo el cual vamos a subsidiar a través de la Provincia”, dijo. Sin embargo admitió: “Estamos hablando de la desaparición del sistema de transporte público de pasajeros, o una transferencia de costo que lo van a hacer inalcanzable para la población”, vaticinó.
Para el funcionario hay dos caminos: por un lado que las provincias se hagan cargo del subsidio total que antes realizaba Nación; o bien que este costo se traslade tanto al Estado provincial como a los usuarios, que sería la opción más viable para mantener el servicio.
El análisis es uno: “La provincia no se puede hacer cargo del 100% del subsidio”, dijo.
“Se hizo la previsión presupuestaria y en base a la posibilidad que tenga la Provincia, pero de ninguna manera vamos a poder cubrir el 100% de los fondos que enviaba Nación, lo cual seguramente va a traer como consecuencia ajuste tarifario”, admitió.
Las previsiones para el próximo año, en relación con el servicio y ya sin el aporte de Nación, dejaron como parte del Presupuesto 2019, que se destinará la suma de $240 millones, los que buscarán paliar parte del desfasaje subsidiario, pero no todo.
A esto se suma que la Provincia ya se veía haciendo cargo del subsidio al 100% del boleto escolar, que también se ve en jaque por el complejo panorama que dejó la quita.
Asistencia
Hasta aquí la Provincia ya evaluó costos, pero resta articular. Según indicó Matterson, la intención en primera instancia es asistir a las empresas durante enero, cuando baja notablemente la demanda por el servicio, pero podría extenderse a febrero.
De esta manera, en marzo a inicios de las actividades en general y particularmente con la administración pública y las escuelas, ya estará definida la asistencia y el valor para el boleto.
La situación, por un lado, pone en riesgo extremo a las empresas locales del transporte público, que cuentan con una pesada carga laboral, y, por otro, los altos costos para mantener el servicio, entre ellos fundamentalmente el valor del gasoil.
“Lo que está en riesgo es la sustentabilidad del transporte público”, dijo Matterson. Señaló además que varias empresas ya comenzaron a achicar sus gastos –pese a que es también parte del período estacional-, algunas comenzaron a reducir sus frecuencias, mientras que otras empezaron, por ejemplo, a reducir el uso de aire acondicionado, un servicio que había sido implementado recientemente por algunas líneas.
El funcionario indicó que, con este panorama, cada una de las empresa tendrá que evaluar sus costos y acomodarse a los ingresos que recibirán.
Si bien admitió que es un problema que afecta a todas las provincias, destacó que hay jurisdicciones más pequeñas donde el impacto se sentirá aún más fuerte y esto sucederá en Catamarca.
Para Matterson, el problema es que el servicio en las jurisdicciones más pequeñas no tiene la mismas posibilidades que las metrópolis, que pueden absorber los costos con la gran demanda por el servicio. Mientras que estimó que ante un costo más elevado la gente se inclinará por otro medio de transporte con lo que se reducirá el uso y esto irá en desmedro de la actividad.
Matterson fue crítico con la decisión del Gobierno nacional de reducir costos a expensas de la población que menos recursos tiene y que en muchos casos depende casi exclusivamente del servicio de transporte para ir a la escuela o al trabajo y aseguró que este recorte es para hacer frente al pago de la deuda externa.
De acuerdo con las estadísticas que brinda el sistema SUBE, entre 2 millones y 2 millones y medio de pasajeros utilizan en forma mensual el servicio de transporte público de pasajeros, excepto los meses de receso como son julio, enero y febrero.
La asistencia nacional a las empresas de transporte se daba a través del subsidio a la compra de gasoil, de esos 40 millones de pesos, $36 millones eran aportados por el Estado, mientras que los restantes 4 millones correspondían al atributo social, otorgado por ANSES, para morigerar el costo del servicio en el bolsillo del pasajero.