La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ratificó sus dichos sobre la libertad de aquellos ciudadanos que quieran portar armas de fuego, aunque se refirió a las críticas que recibió y señaló que "si quieren cambiar" la legislación vigente en ese sentido, se puede hacer. En paralelo, un informe señaló que en seis de cada diez hogares argentinos hay un arma de fuego. El Presupuesto 2019 prevé 113 millones de pesos para avanzar en políticas de desarme.
"En la Argentina hay una reglamentación, hay un organismo como la Agencia Nacional de Materiales Controlados, en donde las personas pueden ir y hay dos categorías: la tenencia y la portación. Hay una serie de requisitos y los que los cumplan pueden tener armas. Pero pueden no tener armas. Yo recomiendo no tener armas. Pero en la Argentina la portación de armas no está prohibida, está regulada por un organismo", sostuvo la funcionaria nacional, luego de su polémica frase.
"No recomiendo andar armado. Ahora, la regulación existe y las personas son libres de usar o no armas. Yo prefiero, por la costumbre en la Argentina, que no se usen las armas y si las quieren prohibir, las prohibimos, pero esta es la realidad", sostuvo.
En tanto, el diputado nacional del bloque Red por Argentina, Felipe Solá, cruzó a la ministra por sus declaraciones y consideró que sus palabras "son muy graves, una irresponsabilidad inexcusable en alguien que tiene responsabilidades tan grandes: las palabras pueden matar y alguien puede sentirse avalado para andar armado".
El referente peronista advirtió que "andar armado es muy peligroso para alguien que ni siquiera sabe qué nivel de control sobre sí mismo tiene y tiene que saber de armas". "La presencia de armas implica violencia del otro lado también. La gente más experimentada no anda nunca armada. Hace falta cierta experiencia o cierta madurez diciendo que eso es lo peor que se puede hacer y que la ministra aconseje lo contrario es gravísimo", lamentó el ex gobernador bonaerense.
Estadística De acuerdo a los resultados de la Encuesta Semestral de Inseguridad para la República Argentina, realizada por la entidad Defendamos la República Argentina, un 60 por ciento de las 2.438 personas consultadas en 40 de las principales ciudades del país afirmó tener un arma en su domicilio. Es decir, seis de cada diez hogares argentinos tienen armas, por lo que se estima que hay alrededor de 1.300.000 armas sin autorización o ilegales.
"En Argentina durante las 24 horas del día, los 365 días del año suceden hechos trágicos, en los que un arma fuego, tales como revólveres, pistolas o un arma de guerra como las que utilizan las fuerzas de seguridad, son protagonistas. Porque la realidad es que entre legales e ilegales, hay muchas armas en la mayoría de los hogares de nuestro país", afirmó el director de la ONG, Javier Miglino.
Además, agregó que según fuentes oficiales, hay 1.298.000 armas registradas, sobre una población de poco más de 40 millones de habitantes de una relación de un arma cada casi 31 personas, similar al índice de Alemania. "Sin embargo el alarmante nivel de inseguridad y muerte que padece la República Argentina en algunos casos está muy lejos de Alemania", dijo Miglino.
En Rosario, Río Gallegos, Tucumán y provincia de Buenos Aires, la incidencia de personas con un arma en su casa trepa al 70 por ciento.
Presupuesto para desarme
El Gobierno prevé destinar en 2019 más de 113 millones de pesos a la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC) para avanzar en el objetivo de restringir y destruir el circulante de armas de fuego en la sociedad civil.
De acuerdo a los datos recogidos del proyecto de Presupuesto 2019 enviado al Congreso, la Casa Rosada destinará un total de 113.422.591 pesos para la Anmac. El organismo dirigido por Natalia Gambaro, que se encuentra en la órbita del Ministerio de Justicia, fijó sus "objetivos prioritarios" a la hora de justificar la necesidad de esos fondos: "Fomentar la entrega voluntaria de armas de fuego para su destrucción; restringir el circulante de armas de fuego en la sociedad civil; destruir armas de fuego y otros materiales controlados; aumentar el control registral, de traslado y resguardo de materiales controlados; y difundir políticas y acciones destinadas a la restricción de armas de fuego".
Para ello, la Anmac prevé "realizar programas de concientización y sensibilización sobre la entrega voluntaria de armas y control de la proliferación de armas de fuego".