En el último Pacto Fiscal entre la Nación y las provincias se estableció una serie de compromisos para bajar el déficit fiscal y promover la eficacia del Estado.
En el último Pacto Fiscal entre la Nación y las provincias se estableció una serie de compromisos para bajar el déficit fiscal y promover la eficacia del Estado.
En el punto que hace referencia al nuevo régimen previsional, además de la eliminación de las jubilaciones de privilegio y el polémico ajuste trimestral por inflación de los haberes de los pasivos, se incluyó también el financiamiento, con líneas de crédito especiales, de programas de retiro y jubilación anticipada para empleados públicos provinciales y municipales.
A su vez, las provincias se comprometieron a trabajar para aplicar un nuevo esquema de reparto secundario de los impuestos nacionales; y establecer límites de gasto y endeudamiento similar al nacional.
También a promover la adecuación de las tasas municipales de manera que "se correspondan con la concreta, efectiva e individualizada prestación de un servicio y sus importes guarden una razonable proporcionalidad con el costo".