La situación de la metalúrgica FINPAK (ex Helametal), ubicada en el Pantanillo, es irreversible. En las últimas 48 horas hubo 25 despidos, y el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica Catamarca, Raúl Aguirre, dijo que "lamentablemente la empresa se quedará con los que ya firmaron la reducción de horas”. Es decir, desde el próximo miércoles, cuando se inicie la producción de termotanques, habrá solo una treintena de operarios.
"La propuesta de la empresa fue para poder mantener las puertas abiertas, y los que aceptaron lo hicieron no porque les conviene, sino porque no les queda otra. Pero terminan perdiendo el 35% de su sueldo de convenio, con lo que no les alcanza para vivir. Y al resto lo van a despedir”, dijo.
Aguirre, quien además es subsecretario de Trabajo de la Provincia, explicó que como atenuante la empresa aduce una situación de crisis y utiliza el artículo nº247 de la ley de Contrato de Trabajo, que significa que puede despedir a sus empleados con el 50% de su indemnización. "Por lo que tenemos en la Subsecretaría de Trabajo, la empresa nunca cumplió con un procedimiento preventivo de crisis, así que vamos a pelear por eso”, anticipó.
Sobre este último punto adelantó que iniciarán una pelea administrativa y judicial. "Ya estamos acostumbrados a esto. Las empresas siempre se quedan con algún porcentaje que le corresponde al trabajador. Vamos a asesorar a nuestros agremiados para que tengan lo que les corresponde”, dijo.
Aunque expresó que la Subsecretaría intervino con la presencia de algunos inspectores, dijo que solo pueden cumplir con un rol de contralor ante estas situaciones.
Aguirre destacó la decisión del Gobierno de la Provincia de subsidiar un porcentaje de la tarifa de energía a las industrias, y destacó que insistirán para que se mantenga la mayor cantidad de puestos de trabajo.
FINPAK, que es una de las beneficiadas con el subsidio, abandonó la producción de la línea de fríos (hacía heladeras) y a partir del miércoles comienza con el nuevo esquema de trabajo: producirá termotanques en jornadas que pasaron de ser de nueve, a seis horas por turno. Por ahora solo 28 empleados trabajarán en la fábrica. Desde que comenzó la crisis, más de 40 obreros fueron "despedidos", puesto que algunos terminaron por elegir el retiro voluntario.