La mesa política del oficialismo volvió a reunirse ayer por la tarde en la Casa Rosada para coordinar el avance de las reformas que impulsa el presidente Javier Milei en el Congreso. El encuentro, liderado por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, contó con la participación del jefe de Gabinete Diego Santilli, el asesor Santiago Caputo, el ministro de Economía Luis Caputo, Martín Menem y Patricia Bullrich. El objetivo principal de la cumbre fue unificar la estrategia legislativa para los próximos meses.
El eje central del debate fue el proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, que ingresaría al Congreso en agosto. Presentado por el ministro de Economía, el plan busca que la única función de la entidad sea preservar el valor de la moneda. La iniciativa prohibirá por completo el financiamiento al fisco y la creación de Letras Intransferibles, además de endurecer las sanciones para los funcionarios que emitan dinero para financiar al Estado. A este proyecto también se sumaría una propuesta para garantizar la “autonomía del INDEC”, según explicó el vocero presidencial, Adrián Ravier. La iniciativa busca evitar la manipulación de las cifras que arroja el organismo.
Asimismo, la mesa política ratificó las prioridades legislativas para esta nueva etapa de gestión. En primer lugar, el próximo lunes se enviarán a la Cámara de Diputados las modificaciones al proyecto de Inocencia Fiscal, orientadas a ampliar y reforzar el régimen de declaración simplificada del impuesto a las Ganancias. Los detalles técnicos de esta medida se darán a conocer públicamente a mediados de la semana que viene en una conferencia de prensa que se dictará en la sede del Ministerio de Economía.
El paquete prioritario de la Casa Rosada se completa con otras dos reformas de fuerte impacto político y social.
Por un lado, se propone modificar el régimen de "Zona Fría" para limitar los subsidios a las tarifas de gas únicamente a la Patagonia, Malargüe y la Puna, lo que eliminará de manera directa el beneficio para millones de usuarios de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
Por el otro, el Ejecutivo impulsará la reforma electoral, cuyo nudo central es la eliminación definitiva de las PASO. Con este conjunto de leyes, el oficialismo intenta avanzar en su agenda parlamentaria, tras diversos contratiempos productos de diferentes escándalos.