En mayo de 2014, por una alianza entre el entonces Frente Cívico y Social (FCS) y el Frente Tercera Posición (F3P) del líder gastronómico Luis Barrionuevo, la oposición le arrebató la presidencia de la Cámara baja al Frente para la Victoria (FV), la cual ocupó hasta ayer.
Pero a la ruptura con sus ex aliados barrionuevistas, el bloque del FCS-Cambiemos sufrió un fuerte desgaste con la renovación de diputados de 2015, cuando ingresaron a la bancada actores políticos que estaban dispuestos a seguir a rajatabla las directivas de Oscar Castillo o de Eduardo Brizuela del Moral.
De ahí que el bloque quedó divido en dos grupos claramente diferenciados: el liderado por Marita Colombo, a quien responden castillistas y brizuelistas, básicamente; y los referenciados con el PRO, APRA y MORADA.
El fracaso de la oposición ayer en la conquista de la presidencia del cuerpo, o al menos de la vicepresidencia con la conservación de cargos en Diputados, dejó al bloque al filo del quiebre. Es que los diputados Carlos Molina, Enrique Cesarini, Paola Bazán, Juana Fernández, Carlos Marsilli y Francisco Monti estuvieron a un paso concretar un acuerdo con el Gobierno por la conducción de la Cámara baja. Pero esto significaba también dar un salto del bloque, ya que la jugada no contaba con el aval de la mayoría de sus pares.
Ahora, además de haberse quedado fuera de un esquema de conducción de Diputados, también quedaron expuestos frente al resto de sus compañeros de bancada, con los que mantuvieron –en algunos casos- fuertes discusiones en las reuniones de bloque.
En medio de un clima tenso algunos diputados del FCS-Cambiemos daban por hecho que el PRO, APRA y MORADA iban a armar su propio bloque. Pero eso no pasó finalmente y la actual conformación de la oposición pende de un hilo.
En las diferentes declaraciones a la prensa realizadas por diputados del FCS-Cambiemos sobre la posibilidad de que se quiebre el bloque, no hubo un reconocimiento expreso de esta situación. Pero por lo bajo, reconocen la fuerte crisis que atraviesa el bloque opositor.
La pérdida de cargos
Quedar fuera del esquema de conducción de la Cámara de Diputados conlleva otro dolor de cabeza para la oposición: la pérdida de alrededor de 80 cargos políticos.
Es que en el acuerdo con el barrionuevismo, el reparto de cargos incluía asesorías, algunas direcciones, jefaturas e índices. Ahora, la Renovación Plural Peronista (RPP) y el Frente para la Victoria (FV) avanzarán por esos espacios y el FCS-Cambiemos perderá lo que había conseguido en estos últimos tres años.
Es probable que algunos funcionarios del barrionuevismo puedan conservar sus cargos a partir del acuerdo electoral que selló el F3P con el Gobierno en los pasados comicios.