Con el inicio de la maratónica sesión de la Cámara de Diputados de la Nación ayer a la siesta, también arrancó la jornada más violenta desde que Mauricio Macri inició su presidencia. Piedras, cascotes, bolas de acero, bombas caseras y armas tumberas fueron disparadas por manifestantes de izquierda y diferentes organizaciones sociales contra la Policía que custodiaba los accesos al Congreso Nacional en el centro porteño. El saldo, 88 policías heridos y unos 60 detenidos. Pero no todo terminó a la siesta-tarde, sino que continuó a la noche con cacerolazos en diferentes puntos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En un marco violento, se encaminaba la aprobación de la reforma previsional
Pero la intensa jornada de violencia que se vivió, a escasa distancia de la sesión de Diputados de la Nación, no fue suficiente para que se suspendiese el debate que se extenderá hasta entrada la madrugada de hoy.
La reforma previsional propuesta por el Gobierno unificó los discursos del kirchnerismo, la izquierda y el massismo, a los que de todas formas no les alcanzaron los números para suspender la sesión. Y la reunión entre representantes de la Casa Rosada y los gobernadores para garantizar la aprobación de la norma, convulsionó los ánimos del resto de la oposición. La sesión se inició pasadas las 14 pero hasta las 19 solo entraron en debate las 44 cuestiones de privilegio por los incidentes registrados en cercanías del Congreso, aunque no prosperaron y Cambiemos se encaminaba anoche al cierre de esta edición a sancionar la ley.
A partir de ahí, había 90 oradores anotados, aunque tan solo 10 del oficialismo.
“Haremos todo lo posible para que las prestaciones mejoren, sean previsibles e incrementen el poder de compra para los jubilados”, aseguró el presidente de la Comisión de Previsión y Seguridad Social, Eduardo Amadeo, cuyo discurso se vio tapado por gritos y abucheos de las bancadas opositoras.
“Llegamos al recinto en medio de una enorme campaña de falsedades, pero a fin de año los jubilados no solo van a estar mejor, sino que van a tener una fórmula que los va a proteger por décadas”, sostuvo.
Explicó que las jubilaciones este año quedarán un 5% por encima de la inflación proyectada, por lo que un jubilado que hoy cobra 10 mil pesos “tendrá en diciembre un haber de 12 mil pesos”.
También rechazó que la oposición tilde al Gobierno de “insensible” y enumeró las diferentes medidas de Macri para los jubilados, como la Ley de Reparación Histórica, la extensión de la Asignación Universal por Hijo (AUH) a monotributistas y la decisión de planificar el presupuesto “más importante de la historia” en el área social. “Tenemos la conciencia tranquila y estamos orgullosos del enorme compromiso social de nuestro Gobierno”, puntualizó Amadeo, quien además recordó que la ley "no es resultado de una decisión autista, sino del Consenso Fiscal suscrito en noviembre pasado por 23 gobernadores”.
Por su parte, la especialista en temas previsionales del Frente Renovador, Mirta Tundis, advirtió que el bono extra acordado con los gobernadores es insuficiente porque los jubilados “no van a compensar todo” cuando finalice el año próximo, por la base de la que parten.
“Van a ir recuperando, sí, pero no van a compensar todo, porque a final de 2018 un jubilado que cobra 8.900 pesos de haber mínimo, con esta fórmula va a terminar cobrando 8.600”, detalló.
Tundis dijo que es como tener un plazo fijo de 10 mil pesos e ir a sacar 5 mil. "Voy a tener intereses, pero sobre los 5 mil, no sobre los 10 mil. Esto es lo mismo: nunca van a recuperar el capital perdido”.
El diputado kirchnerista Axel Kicillof sostuvo que el Gobierno nacional fue a las elecciones “mintiendo” a los jubilados, cuando en realidad “tenía preparado un ajuste”.
“Fueron a la elección a buscar el voto de los jubilados mintiendo. Forma parte de una estafa que se viene preparando desde que los que hoy gobiernan eran oposición”, disparó.
