Finalmente, los empleados de la Cámara de Senadores que habían sido dados de baja la semana pasada fueron restituidos en sus funciones. El presidente provisorio del Senado a cargo de la Vicegobernación, Marcelo Cordero, dejó ayer sin efecto el decreto de baja de empleados de plantas políticas con una promedio de 7 años de antigüedad.
Desde el Senado confirmaron que se notificó de la “continuidad” laboral a los 6 empleados que habían quedado sin trabajo por cuestiones “presupuestarias”. De hecho, aclararon que nunca fueron 8 los despedidos, tal como había trascendido desde el inicio del conflicto.
Aunque el miércoles de la semana pasada ya se había anunciado que Cordero iba a rectificar la medida, recién ayer se formalizó el trámite luego de que se hiciera cargo formalmente del Senado. Es que el senador paclinense estuvo a cargo del Poder Ejecutivo Provincial (PEP) mientras la gobernadora Lucía Corpacci se encontraba participando de la Conferencia Internacional de Minería y Recursos, IMARC 2017, en Melbourne (Australia).
Al presentarse ayer a trabajar normalmente los 6 empleados, fueron notificados de su continuidad. Incluso, no se habla de “reincorporación” porque el decreto de baja, que no habría reunido los elementos formales para su efectivización, nunca entró en vigencia.
Malestar La resolución adoptada por Cordero la semana pasada disparó un escándalo en la Cámara alta cuando se conoció que los despedidos eran oriundos del departamento Paclín o vinculados políticamente con la zona, y que todos pertenecían a las filas del FCS-Cambiemos. Además de la reacción de los opositores, el Sindicato de Empleados Legislativos (SELEG) y la Asociación de Trabajadores del Senado (ATS) también se movilizaron para pedir explicaciones por las cesantías.
El senador por Valle Viejo, Jorge Malnis (FCS-Cambiemos), fue quien llevó a cabo las negociaciones con sus pares y autoridades de la Cámara alta para que se diera marcha atrás con el decreto.
“Entendemos que más allá de las cuestiones presupuestarias que se alegaron, coincidimos todos en que se puede hacer un esfuerzo para que no se concreten estas bajas, porque es una situación extraordinaria y muy puntual”, dijo Malnis al señalar que todos los afectados tenían relación con el departamento Paclín y con dirigentes del Frente Cívico. “Era una situación muy injusta. Había una casualidad muy grande y parecía cualquier otra cosa; es lógico que ningún empleado lo quiera aceptar”, interpretó en aquella oportunidad.
Pero ahora no se descarta que, con el correr de los días, aparezca alguna demanda judicial contra el senador Cordero por haber firmado la baja de trabajadores del Senado mientras estaba a cargo de la Gobernación.
"No están tranquilos"
El titular de la Asociación de Trabajadores del Senado (ATS), Juan Nieva, se mostró conforme por la resolución del conflicto laboral, aunque advirtió que los 6 empleados “no están tranquilos” y que persiste la incertidumbre en torno a la estabilidad de su trabajo. “Por un lado estamos contentos porque se dio marcha atrás con la medida. Las autoridades del Senado no pudieron dar explicaciones sobre esa resolución; solo dijeron que fue un error. Pero es bueno que se haya dado marcha atrás porque todo surgió de una elección (por la de Paclín) y no debía castigarse a los empleados por cuestiones político-partidarias”, enfatizó Nieva. A su vez, indicó que la resolución adoptada por senador Cordero generó una “suerte de indefensión” en la Cámara alta. “Los compañeros no están tranquilos ni festejando. La fuente laboral está garantizada en cada presupuesto que se aprueba y no vamos a permitir la baja de ningún compañero sin un argumento válido”, analizó.
Incremento Por otra parte, comentó que la ATS ya solicitó un bono de fin por $3.500 para los trabajadores del Senado. "No sabemos si Cordero lo otorgará o si dejará esa decisión al próximo presidente provisorio del Senado. Hasta ahora no nos dijeron nada", concluyó.