Trabajadores de la Olivícola Mervilagro SA, que se encuentra en crisis desde hace más de dos años, solicitan al Ministerio de Producción que inserte a la empresa dentro de algún programa para la continuidad del emprendimiento de capitales catamarqueños.
Los empleados Lorena Avellaneda, Félix Silva y Juan José Ianniruberto explicaron que la olivícola “necesita de forma urgente” la reconexión de la energía eléctrica para el riego de las plantas de olivo, “las que ingresarán en emergencia hídrica en breve”.
Es que la falta de agua en las plantas no solo afecta a la cosecha 2018 -la que no se llevará a cabo por la ausencia de producción de los frutos- sino que podrían secarse todos los olivos plantados en Coneta (Capayán) sobre el pedemonte del Cerro Ambato.
Según contaron los trabajadores, el propietario no pudo pagar la factura de energía que, de $18.000 había pasado a $55.000 por lo que le cortaron la electricidad al empredimiento. Y a esto debe sumarse el daño causado por una obra mal realizada por Vialidad Provincial, que causó cuantiosos daños en los equipos de riego y en una parte de las plantaciones.
“Esto pasó en septiembre de 2014 y la empresa inició un juicio contra Vialidad. Pero en realidad, la empresa no quiere cobrar el dinero por los daños, sino que propusimos al Gobierno que nos reconecten la energía y que se vayan descontando de la deuda por la electricidad. Ya dejamos carpetas a Producción y hasta a la propia Gobernadora, pero nadie nos da una solución”, se quejaron.
A su vez, indicaron que temen por la continuidad de su fuente laboral. “Venimos cobrando de forma salteada y con atrasos. Sabemos que el propietario (César Mohaded) hace lo que está a su alcance para mantener la empresa a flote. Por eso pedimos ayuda urgente al Gobierno si no quieren que cierre una empresa más y haya otros cinco desocupados”, sentenciaron.