Las casas entregadas forman parte de las primeras 1.300 viviendas licitadas el año pasado. Las viviendas van a llegar para todos, aseguró la Gobernadora.
La gobernadora, Lucía Corpacci, inauguró un nuevo barrio. Esta tarde entregó 20 Viviendas, construidas por el Instituto Provincial de la Vivienda en Banda de Varela.
Durante el acto la jefa de Estado recordó que vivió parte de su infancia en Banda de Varela, donde conserva gran cantidad de afectos. En la ocasión, la acompañaron en el acto el titular del IPV, Dante López Rodríguez, ministros y legisladores.
Este conjunto habitacional forma parte de las primeras 1.300 viviendas licitadas en marzo del año pasado, y construidas mediante el Programa Federal de Construcción de Viviendas Techo Digno, a través de un trabajo coordinado entre el Instituto Provincial de la Vivienda y el Gobierno Nacional.
A escasos kilómetros del centro capitalino, cada uno de estos módulos habitacionales, que en su conjunto beneficiarán a unos 75 catamarqueños, resuelve su estructura en una superficie de 54,84 metros cuadrados, y su construcción cuenta con dos dormitorios, cocina-comedor, estar, baño, y lavadero, con terminaciones completas en todas sus dependencias. Es decir, revoque grueso y fino, pintura látex en paredes, piso granítico, carpintería metálica con pintura sintética en exteriores y puertas placas interiores, y techo cubierto con baldosa cerámica.
Este conjunto habitacional se suma a otro grupo de más de 600 viviendas Techo Digno que se ejecutan en el departamento, y a otras tantas pertenecientes al Programa Plurianual de Construcción de Viviendas, que se encontraban paralizadas y que, gracias a esta nueva gestión, pronto albergarán a más familias catamarqueñas.
Tensión
Minutos antes del acto inaugural se vivió un momento de tensión, ya que un número importante de vecinos de los barrios conocidos como Los Filtros y El Canal, llegaron al lugar donde están emplazadas las viviendas e intentaron ocuparlas, argumentando que se les había informado tiempo atrás que esas unidades habitacionales iban a ser para ellos. Esto porque le habían expropiado tierras a los efectos de dar apertura en ese lugar al camino que atraviesa la quebrada de Moreyra.
Sin embargo, el intento fue en vano porque ya estaban en el lugar las familias que habían sido formalmente adjudicadas, quienes las ocuparon rápidamente para evitar la usurpación (foto).
De cualquier modo, el incidente provocó que el acto de entrega de las llaves de las viviendas se hiciera de manera presurosa.