La Gobernadora reiteró ayer la preocupación del Gobierno por el reclamo de Justicia en Santa María que derivó en un fuerte reclamo social. Estamos trabajando, respondió al ser consultada por el decreto para dividir la fiscalía que hoy está a cargo del cuestionado Marcelo González.
Nosotros venimos trabajando y hablando de esto hace ya largo tiempo. Ayer se lo planteamos a la Corte de Justicia, dijo en alusión a la reunión que mantuvo el ministro de Gobierno, Francisco Gordillo, y el subsecretario de Seguridad, Juan Pablo Morales, con el presidente de la Corte de Justicia, Raúl Cippitelli.
Me preocupa mucho lo de Santa María. Lo que yo siento con ese tema no es de este año, ni del año pasado, tiene por lo menos tres años, es de hace mucho tiempo. Cada vez que voy a Santa María la gente me comenta del malestar. No se puede desoír el reclamo de la gente porque algo pasa, reflexionó.
Reglamentación
Por otra parte, la Gobernadora volvió a defender la reglamentación de la ley de regalías mineras, que tuvo varias críticas de la oposición. El decreto está a disposición de quien lo requiera, dijo.
Yo vuelvo a decir: la reglamentación lo que hace es fijar una normativa para no dar lugar a confusiones y establecer en qué se pueden utilizar las regalías mineras y en qué no. Lo que hace es que esos recursos se puedan usar en obras para la comunidad, definió.
El decreto está hecho para el beneficio de la comunidad y de los intendentes, señaló y recordó que la normativa establece que los intendentes podrán tener guardados hasta dos depósitos de regalías mineras porque cuando se acumula el tercero, la Provincia lo invertirá en obras para la comuna que es la dueña de los recursos.
Al intendente Andersch le preocupa la paz social
El intendente de Santa María, Jorge Andersch, le pidió al presidente de la Corte de Justicia, Raúl Cippitelli, que se tomen las medidas necesarias para devolver la paz social a Santa María. Andersch participó de la reunión que el lunes pasado hubo en la Corte de Justicia. A la salida del encuentro señaló que en Santa María nunca se vivió lo que pasó el jueves pasado.
Ese día un grupo de casi 200 personas sitió durante la noche el edificio de Fiscalía Penal de Santa María con gomas y fuego. La manifestación, cargada de bronca e insultos contra el fiscal Marcelo González, se originó luego de que los familiares del joven Daniel Mamaní se enteraran de que el acusado por la muerte del joven, Nicolás Gutiérrez, fue dejado en libertad bajo caución. El edificio sufrió importantes daños y hubo tres policías con lesiones leves tras la trifulca. Lo único que me preocupa es devolver la paz social a Santa María, que año a año se fue perdiendo a medida que fue creciendo la cantidad de víctimas, dijo en diálogo con El Ancasti.
Andersch comentó que hay varios focos de protesta. Uno de ellos tiene que ver con la muerte de Mamaní, otro por la falta de esclarecimiento del crimen del locutor Cacho Julio. Es por ello que reclamó que la Corte actúe ante la efervescencia del reclamo social.