Ayer, la página digital de El Ancasti y la red social (Facebook) se saturaron de mensajes en repudio al proyecto presentado por el diputado Jorge Bonaterra.
Al cierre de la edición seguían llegando mensajes de los usuarios que coinciden en que los legisladores deberían dar un paso al costado y permitir que las viviendas sociales sean un beneficio para los que menos recursos tienen y que desde hace tiempo que están inscriptos en el IPV.