lunes 10 de agosto de 2026

Documento del MPR: "Proscriptos, pero silenciados"

El movimiento de Participación Radical, conformado por la líneas minoritarias de la UCR, elaboró un documento manifestando su repudio al accionar de la Junta Electoral y el Tribunal de Disciplina



En los últimos acontecimientos que tuvieron lugar en el ámbito político partidario del radicalismo, públicamente conocido por sus lamentables resultados, podría afirmarse que la UCR catamarqueña reedita en su versión vernácula- una nueva página de la historia del Fraude y la Proscripción, pero esta vez y a diferencia de antaño, ejerciendo el peso institucional que una mayoría perniciosa ha puesto en juego a través de resortes por ellos conducidos desde la obsecuencia y el lacayismo, como lo son la Junta Electoral y el Tribunal de Disciplina expresaron.



En el escrito también hacen referencia a la existencia de un clan familiar que gobierna el partido. Según lo que señalan en el documento, se trata de una estancia de patrones, con hijos y entenados, que ha echado a rodar el fraude sistemático, la represión de la libre conciencia y el encadenamiento a los opositores internos, pretendiendo erigirse en los únicos dueños de la verdad, una verdad absoluta que no reconoce otra construcción política posible, a no ser por el atropello verdugo de la libertad de conciencia, del espíritu y del compromiso militante. En otro párrafo hacen mención a las consecuencias que a su entender supone la eliminación de toda expresión alternativa y, con ello, de poner de rodillas al radicalismo catamarqueño, a su militancia y a su dirigencia.



La elaboración del documento contó con la colaboración de la dirigente de CPR (Corriente progresista Radical) Graciela Nieva Larcher, quien expresó en una de sus líneas que es posible concebir una participación real en el poder político.



No es posible concebir una democratización del partido radical si este se mantiene cerrado y concentrado en manos de una minúscula elite partidaria que no por casualidad se erige hoy en excluyentes gobernantes del destino de la UCR local y que aún carga con la responsabilidad de tres derrotas electorales consecutivas en un mismo año.



Larcher también hace mención a los referentes de la líneas mayoritarias calificándolos de personajes que en 20 años se enriquecieron en nombre de un proyecto político y que hoy, sólo les queda la aspiración a constituirse en el Ramón Saadi del radicalismo.



Sobre el final, remarca la necesidad de reivindicar el término minoría: Se habla de minorías, no necesariamente se hace referencia a una cuestión cuantitativa, cuantificable, sino en cuanto a la distancia con respecto a los valores y normas de los grupos dominantes. Allí estamos. Desde allí continuaremos luchando, construyendo y ejercitando un nuevo diálogo social.
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