Según pudo conocer El Ancasti, la oferta salarial que se aplicará será con la misma modalidad que se les ofreció a los empleados de Obras Públicas en el marco de la conciliación obligatoria. El espíritu de la medida es favorecer a las franjas que tienen menores ingresos.
El aumento será de carácter no remunerativo, es decir se hará sobre el haber neto y no estará sujeto a los descuentos de ley. A modo de ejemplo, se explicó que los agentes públicos que tienen un haber bruto de $ 5.000, se estima que perciben un haber neto de $ 4.000 (de bolsillo). Un incremento de $ 1.000 representaría un aumento del 25% (sobre el neto) y del 20% si se calculara sobre el haber bruto.
Se estima que la mejora en la franja del 20 al 31% alcanzaría a un 70 por ciento del total de los empleados que actualmente tiene el Estado, ya que el grueso de la administración pública provincial se ubica en la franja que percibe de $ 3.000 a $ 6.000.
El ofrecimiento surge tras los reiterados reclamos que mantienen los empleados desde el inicio de esta gestión.
Reclamo
Los sindicatos estatales solicitan el blanqueo al básico del último incremento del 24% otorgado durante la gestión de Eduardo Brizuela del Moral, sumado a éste, un nuevo aumento del 35%, y además esperan que se concrete la convocatoria a paritaria anunciada oportunamente por el Gobierno.
En relación con este último tema y tras las declaraciones por parte del ministro de Gobierno, Francisco Gordillo, que no habrá llamado a paritarias, los gremios levantaron el estado de alerta y el reclamo tiende a gravarse.
Hace más de un mes atrás, el ministro Gordillo anunció que la gobernadora Lucía Corpacci firmaría el decreto para llamar a paritarias.
Sin embargo Gordillo manifestó que no habrá paritarias porque solo dos de los gremios de la intersindical poseen personería gremial.
La falta de este instrumento legal sería lo que imposibilitaría que desde el Gobierno se convoque a los gremios para que participen de la convocatoria a paritarias.
Durante la última reunión que el Gobierno mantuvo con los gremios y de la que participó además de Gordillo, el ministro de Hacienda, contador Ricardo Aredes, se les informó sobre la situación financiera que atraviesa la provincia. En ese momento no descartó ni el incremento salarial y ni tampoco la convocatoria a paritarias.
Es por ello que los referentes gremiales expresaron que están sorprendidos por el anuncio de Gordillo.
Manifestaron también que hasta ahora se mantuvieron prudentes para convocar a medidas de fuerza.
Antecedentes del anuncio salarial
Antes de la confirmación que realizó el Gobierno, hubo dos antecedentes que preanunciaron las características del incremento salarial.
Días pasados, el diputado Hugo Argerich (FV), presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, se reunió con el ministro de Hacienda, Ricardo Aredes, a quien le elevó como propuesta que el Gobierno otorgue un incremento de $ 1.000 para todos los empleados de la administración pública. En promedio, la medida implicaba una mejora de hasta el 20%.
Por otra parte, en la segunda conciliación obligatoria de los empleados de Obras Públicas, el ministro de área, Rubén Dusso, propuso un incremento salarial de 20%.
La oferta salarial presentada por Dusso establecía un piso mínimo de $ 750 y hasta un techo de $1.000, dependiendo de la categoría, para el personal que depende de su Ministerio.
Los trabajadores de Obras Públicas rechazaron la propuesta porque solicitan un incremento de $ 1.500.