El juez de Control de Garantías N° 2, José Antonio Carma aceptó el planteo de nulidad, que realizó el fiscal de la Unidad de Delitos Criminales Ezequiel Walther, al dictamen por el que la causa se había elevado la causa a juicio.
Carma había resuelto que los ex funcionarios Pablo Córdoba Molas y Ariel Regina sigan involucrados en la causa por el conocido Megafraude de Desarrollo Social, y que sean enviados a juicio oral y público.
Por otro lado, el magistrado dictó el sobreseimiento total y definitivo de Carlos Arriazu y Hugo Diamante.
El fiscal apeló el sobreseimiento de Arriazu y Diamante, por lo que decidió plantear la nulidad del pedido de elevación a juicio. Walther argumentó que en la causa hay pruebas suficientes que justifican el juicio oral y público para todos los protagonistas del caso.
El juez Carma revisará ahora su dictamen y se tomará su tiempo para expedirse sobre una causa que inició en el año 2004.
También los abogados que defienden a los ex funcionarios de Desarrollo Social habían apelado la resolución del juez Carma al argumentar que si los titulares de las fundaciones no están comprometidos en la causa, entonces no existiría delito. De todos modos, la apelación no llegó a tratarse por parte del juez Carma porque aceptó el planteo de nulidad.
En el 2004, El Ancasti dio a conocer la denuncia en la que se involucraba a funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Social y a un grupo de empresarios, propietarios de fundaciones que tenían a su cargo la concreción de jornadas de capacitación para docentes.
El organismo, a cargo por ese entonces de Córdoba Molas, financiaba con dinero del Estado provincial cursos de perfeccionamiento que no se realizaron o que se habían llevado adelante sin el número de asistentes declarados y por los que se habían pagado abultadas sumas de dinero.
LA CAUSA
?A fines de abril del 2010, el juez Carma había resuelto el envío a juicio del ex secretario de Desarrollo Social, Pablo Córdoba Molas, el ex Director de Políticas Juveniles, Ariel Regina y al titular de la fundación Jóvenes en Progreso, Carlos Arriazu.
? En septiembre del 2010, la Cámara de Apelaciones dictó la nulidad de la causa, por lo que el expediente retornó al Juzgado de Control de Garantías.
?Casi dos años después y a más de siete años del hecho, el juez Carma revisó la sentencia, emitió el dictamen resolutorio, y dictó el sobreseimiento de Arriazu y Diamante.
? Ahora la causa no se elevará a juicio, ya que el juez Carma hizo lugar al pedido de nulidad que presentó el fiscal Walther.