Neuropsiquiátrico: Los tres acusados seguirán detenidos
Los abogados defensores solicitaron la eximición de prisión de sus clientes. La petición sería resuelta hoy por el fiscal Marcelo Sago.
Finalmente, ayer por la tarde noche, se abstuvieron de declarar los tres detenidos en la causa penal por fraude en contra de la Administración Pública. Y continuarán en esa situación al menos hasta hoy- la médica Isabel Labiaguerre (Jefa del Área Programática N° 3), Stella Maris Gómez (Jefa del Servicio de Administración) y Roberto Acosta (empleado del Tribunal de Cuentas de la Provincia).
Tras el asesoramiento de sus respectivos abogados defensores, los tres implicados optaron por abstenerse a declarar en la indagatoria que llevó adelante el fiscal Marcelo Sago, al frente de la Unidad Judicial de Delitos contra la Administración Pública.
Los letrados también solicitaron la eximición de prisión de sus defendidos, situación que el fiscal podría resolver en la jornada de hoy.
Labiaguerre ingresó a Fiscalía acompañada por el abogado Carlos Rosales Vera, quien aseguró que cliente es absolutamente inocente.
Gómez contó con el patrocinio legal de Fernando Contreras, mientras que Acosta es defendido por Enrique Liljedhal (h).
Labiaguerre y Gómez (acusadas por 80 hechos) están detenidas en la Comisaría de la Mujer y Acosta (30 hechos) en la Brigada de Investigaciones. En la causa también está imputada María del Huerto Codigoni empleada de la dirección de Administración del Ministerio de Desarrollo Social- por 2 hechos.
La investigación surgió a partir de irregularidades de tipo administrativas y contables del año 2009 que habrían causado un perjuicio para el erario público, sólo en ese año- por alrededor de $200 mil.
La maniobra fraudulenta imputada por los involucrados partía de la emisión de cheques para cubrir diversos gastos del Neuropsiquiátrico de La Merced con facturas apócrifas. A su vez, algunos cheques que iban en general de los $2 mil a $5 mil, figuraban a nombre de personas inexistentes o incluso, de internos insanos del mencionado Neuropsiquiátrico. Luego se endosaban los cheques con el nombre de nuevos beneficiarios (varias veces se repetían los participantes directos del fraude) quienes los cobraban por ventanilla o depositaban en alguna cuenta bancaria.