Bustos Carra añadió que muchos operarios no aceptan un trabajo temporal en la cosecha porque eso les significa perder subsidios estatales, y coincidió con Caimi en que la importación de cosechadoras está trabada. Las expectativas para la próxima campaña olivícola son francamente inciertas, concluyó.
Cristian Correas, subsecretario de Agricultura, Ganadería y Alimentos del Ministerio de Agroindustria y Tecnología de Mendoza reconoció que los productores olivícolas enfrentan dificultades para contratar mano de obra para la cosecha. Sin embargo, él cree que el principal problema del sector es la desigual distribución de márgenes de rentabilidad entre los distintos eslabones de la cadena. La caída de la rentabilidad ha afectado a todos los eslabones, pero el sector de distribución y comercialización manejaba ganancias de 200 ó 300%, que le permitieron mantener un margen. En cambio, los sectores primario y transformador ya no tienen rentabilidad.