En la noche del martes, tras la reunión que mantuvo el ministro Javier Silva con los diputados del Frente Cívico y Social, el funcionario ingresó a la Legislatura.
Fue para reunirse con el presidente de la Cámara baja, Jorge Moreno, y los diputados Miguel Figueroa Vicario, Julio Salerno y Miguel Vázquez Sastre.
Según trascendió, la intención de Moreno era conocer el avance de la investigación sobre la tragedia de la Alcaidía -por boca del propio Silva- para evitar que la sesión se convirtiese en la tradicional caja de resonancia con innumerables pases de factura entre opositores y oficialistas. Es decir, que por las peleas intestinas entre el peronismo-kirchnerismo con el Frente Cívico, se terminara politizando en el recinto el fallecimiento de los cuatro jóvenes. Y ante la falta de algunos informes requeridos por el Ministerio de Gobierno y Justicia, se consideraba prudente citar a Silva para más adelante.
Pero esta reunión no cayó bien en el seno del interbloque. Incluso, algunos diputados anticiparon que exigirían la presencia de Silva en la sesión. Y así lo hicieron Oscar Brizuela y Hugo Argerich.