Cortaderas: una obra millonaria sin incidencia en el turismo
El propio concesionario dijo que hasta fin de 2012 no sabrá si la hostería es rentable
E l complejo turístico Cortaderas, una de las obras emblemáticas del FCS, no ha tenido incidencia en el turismo tinogasteño y su propio concesionario reconoció que no sabrá hasta finales del año que viene, cuando evalúe mejor la afluencia, si es rentable o no. El intendente Amado David Coco Quintar, por su parte, reiteró críticas a la inversión de más de 11 millones de pesos en la Cordillera, en lugar de aumentar los servicios en Fiambalá, en donde las termas convocan cada vez a más visitantes.
Situado a 200 kilómetros de la localidad, sobre el Paso San Francisco, el complejo comenzó a funcionar en enero pasado, en coincidencia con el paso del Rally Dakar. Desde entonces ha tenido una ocupación irregular, y aunque Arturo Masseu, apoderado del concesionario, La Troya Group, se mostró a la expectativa de que aumente la demanda, reconoció que durante el invierno el hotel no funcionó por falta de gasoil, lo que impidió generar energía eléctrica y calefaccionar los ambientes.
Va a pasar tal vez un año más para que empecemos a realizar un análisis y decir si es rentable o no, dijo el empresario.
En diálogo con EL ANCASTI, Masseu dijo que se puede discutir si era necesaria o no esta inversión de dinero en la Cordillera, y aunque defendió el proyecto, admitió que será necesario un intenso trabajo de promoción y de mejoramiento de servicios como las comunicaciones o los accesos a los atractivos naturales de la zona, tarea que recaerá en la próxima gestión.
Aunque Coco Quintar dijo que el objetivo de la obra era dar mayor operatividad al Paso y atraer a deportistas de alta montaña, sostuvo que a Fiambalá únicamente la beneficia porque es un bien dentro de la jurisdicción, pero no tiene injerencia directa con el turismo.
Quintar dijo que mantiene la idea de que se podría haber utilizado menos dinero en Cortaderas y armar otro hotel en Fiambalá.
La solución es hacer un gran hotel en Fiambalá porque para nuestro turismo el hotel de Cortaderas no es una opción, puesto que a mucha gente le hace mal la altura para ir a dormir. Entonces, si no hay camas en Fiambalá, la alternativa es Tinogasta o Aimogasta, mencionó.
Es de destacar que Fiambalá es un punto turístico de alta demanda durante el año entero y en temporada alta su capacidad hotelera se ve superada.EL COMPLEJOLos números de la hostería El complejo de Cortaderas costó poco más de 11 millones de pesos.
El hotel se mantiene con dos personas en temporada baja, y en temporada alta (verano) con un mínimo de 7 personas y va variando de acuerdo a las reservas. Tiene gastronomía propia con chef que incluye panificación.
Una habitación doble está en 400 pesos y una triple en 500 pesos por noche. El hotel cuenta con 2 sectores dedicados al turismo, y uno más accesible para los deportistas.
La concesión es a 20 años, y recién a los 5 se comienza a pagar canon al Estado provincial. Según los términos del acuerdo de privatización, hay un compromiso de inversión de 300 mil pesos cada dos años en mejoras del edificio. Y los 800 mil pesos en mobiliario pasarán a formar parte del patrimonio estatal.