Justo cuando los recursos por regalías mineras comenzaron a verse menguados por la merma en el poder extractivo de la mina, llegó el Fondo Sojero para complementar aquellas partidas que, como éstas, tienen un destino específico. Durante todo 2010 -los datos incluyen hasta la primera quincena de diciembre- los recursos de la soja representaron poco más de 58 millones de pesos para los municipios. Y, según el detalle mensual, tuvieron su pico de ingreso en octubre, cuando la soja representó casi 7,5 millones de pesos extra para los municipios. Distribuido bajo el mismo esquema de la coparticipación municipal, la comuna capitalina es la que más recursos obtuvo: 18 millones en el año. Le siguen Valle Viejo, con 3,5 millones y Santa María, con 2,5 millones de pesos. Hasta el momento, sólo Antofagasta de la Sierra fue sancionada por no rendir cuentas del destino dado a esos recursos.