Una actividad dinámica
El sector olivícola se consolidó en pocos años y fue una de las industrias más dinámicas de la provincia. La olivicultura catamarqueña tuvo un ascenso vertiginoso si se toma como punto de partida el inicio de la década del 90 cuando la cosecha fue de 6 millones de kilos. Ya en la campaña 2003/4 se obtuvo 8,7 millones de kilos, y en la campaña del año siguiente, 2004/5, saltó a 48,1 millones de kilos. En la última que se tiene datos oficiales, 2007/8, la campaña cerró con 52,3 millones de kilos, de los cuales 38 millones fueron para aceite y el resto para aceituna de mesa.ESCENARIOLos problemas?Uno de los factores que más contribuyó a la crisis olivícola es la caída de los precios internacionales. En el 2004, la tonelada de aceite estaba en el orden de los 3.200 dólares, mientras que en 2009 se ubicó en los 2.100 dólares.?A esto se sumó la disparada de los costos fijos de producción, que suben entre un 20 y 30 por ciento cada año, porque una parte sustancial está dolarizada.?Otro aspecto fue el bajo rinde que se consigue en el Valle Central en especies para aceite, en comparación con los obtenidos en otras cuencas. Y se suma las dificultades con los obreros para la cosecha.Las soluciones?Entre los pedidos que hicieron figura la prórroga de impuestos para poder financiar la reconversión varietal por especies de mayor rinde.?Se solicitó la ampliación del plazo de devolución del IVA de los diferimientos y la suspensión de ese cargo en la tarifa energética. También cambios en la gravación impositiva de la aceituna cruda y con valor agregado.?En cuanto al aspecto de la mano de obra, se pidió a la Nación que no suspenda los planes sociales de los trabajadores que intervienen para recolectar la cosecha de aceituna, ya que es una tarea temporaria.