Los trabajadores viales iniciaron ayer un paro de brazos caídos por tiempo indeterminado, en reclamo del cumplimiento del convenio homologado en diciembre pasado y de un aumento del 30% remunerativo.
La medida afecta las últimas cuatro horas de cada turno y se profundizará hasta hacerse toda la jornada a partir de la próxima semana. El gremio aseguró que el acatamiento es total y que se atenderán urgencias en caso de que sea necesario.