Nosotros queremos que la empresa vea que así como está hace tantos años sin haber hecho ninguna inversión, no sólo en relación con la generación de energía que es malo en todo el país, nosotros tenemos otro problema que es la infraestructura energética, dijo Santillán, y remarcó: No se hizo jamás una inversión, entonces es todo viejo, obsoleto, y el municipio es el que recibe los reclamos de la gente.
La jefa comunal de Icaño, quien admitió que la comuna mantiene una deuda con la energética, remarcó la necesidad de que la empresa reconozca, a través de la firma de convenios, las inversiones hechas por las comunas para mejorar el servicio, a fin de compensar deudas: Nosotros tenemos deuda con EDECAT, pero si nos contemplaran la inversión que hicimos, no sé si no sería EDECAT la que le está debiendo al municipio, aseguró.
Desde EDECAT no quisieron salir al cruce de los intendentes, actualizar el monto de la deuda ni poner en evidencia a las comunas que más le deben a la empresa por servicios energéticos.
Es que cuando en enero este diario dio a conocer el ranking de los municipios deudores, muchos intendentes se enojaron y reclamaron discreción.
De todos modos, la publicación del listado, más algunas medidas restrictivas aplicadas por la distribuidora en algunas comunas tuvo el efecto deseado: fueron muchos los jefes comunales que se acercaron a definir algún plan de pago.
Acuerdos
En algunos casos se acordó descontar recursos de la coparticipación para ir saldando la deuda. En otros, EDECAT reconoció obras de distribución realizadas por los municipios y las descontó de la deuda. Pero desde la distribuidora advertían que, a veces, los intendentes pretenden que les reconozcan obras de alumbrado público que no están contempladas como infraestructura de distribución, sino que en realidad son servicios que deben realizar las comunas, puesto que hasta cobran una tasa por ese servicio a sus contribuyentes.
En total, las comunas morosas suman una deuda de 3,2 millones de pesos. Por eso, la preocupación de los intendentes de lograr algún tipo de arreglo. Otro tema que tendrán que poner sobre la mesa es la calidad del servicio, que quedó en evidencia la semana de frío polar en la que la mayor cantidad de localidades del interior se quedaron sin energía eléctrica.No se hizo jamás una inversión, es todo obsoleto y el municipio es el que recibe los reclamos de la gente. Olga Santillán. Una promesa de pago que no fue cumplidaLos municipios tenían prohibido acumular deuda con la distribuidora energética. Al menos, ése había sido el compromiso cuando, en 2005 la Provincia se hizo cargo de la deuda energética acumulada hasta entonces por las comunas, que rondaba los 12 millones de pesos. Justamente esa deuda fue parte sustancial del acuerdo de renegociación del contrato con EDECAT que firmó el Gobierno provincial y por el que reconoció una deuda de 30 millones a favor de la distribuidora, constituida por deuda municipal y de otros organismos públicos. Pese al compromiso de no caer en mora nuevamente, la mayoría de los distritos comenzó a acumular facturaciones impagas. Por eso, EDECAT decidió avanzar ya desde el año pasado con el operativo de restricción del servicio en algunas comunas y no descartan seguir con ese mecanismo de intimación al pago.
Existe un antecedente, de abril de 2005, cuando EDECAT, por entonces en manos privadas, cortó la luz a 12 comunas por una deuda acumulada de 4 millones de pesos. $3.200.000- Es el monto total que adeudan las comunas a la distribuidora energética. Un solo municipio es responsable del tercio de esa deuda.