domingo 28 de junio de 2026

La uva, acechada por problemas

Las inclemencias climáticas, la falta de agua de riego, de precios que justifiquen su rentabilidad y la falta de inversión en los cultivos, entre otros factores, han ido produciendo un descenso en la cantidad de uva que cosecha el departamento, que este año superó apenas los 9 millones de kilos. Alrededor de un 40 por ciento menos que el año pasado. Si bien en los últimos 10 años se trabajó sobre la reconversión varietal y la elaboración de vinos finos que motivó la apertura de pequeñas bodegas boutiques, actualmente la mayoría están inactivas porque no han podido abrir las puertas de la comercialización. Hoy el sector trabaja en la conformación de un consejo asesor para poder ingresar a la COVIAR pero existe un problema mayor y es que en el departamento hay 3 mil productores y sólo 2.700 hectáreas cultivadas. Es decir que sólo unos pocos tienen las 20 has que pide como requisito la Comisión Vitivinícola Argentina (COVIAR) para poder ser beneficiados con apoyo económico, y el resto tiene menos de 5 hectáreas, unidad económica que en las actuales condiciones tampoco le permite vivir de la actividad a la mayoría de ellos.

El enólogo y profesor de la Tecnicatura en Enología del IEST, Mario Del Pino, explicó que este año la caída en la producción con relación al año pasado fue por heladas tardías que hicieron daño en los brotes y después una ola de calor que hizo que las plantas estuvieran al borde de un colapso, sumado a eso el distanciamiento de los riegos. No obstante, también pasa que los productores están empobrecidos y no pueden hacer inversiones, por lo que una hectárea no produce lo que debería sino que mucho menos.
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