No podíamos entender cuál era la política de este cura, contraria a los preceptos de la Iglesia, porque el mismo Papa dice que destruir la tierra a través de estos emprendimientos que explotan al hombre es un pecado. Eso quiero que entienda la gente de Fiambalá: no he agredido a la Iglesia Católica, formo parte de ella y en ningún momento lo he tratado de corrupto al cura, ni dije que es empleado de las mineras, pero quien trabaja en la difusión de fomentar algo es como cualquier gente que trabaja en una campaña política, opinó Lovera.DIÁLOGO? En Tinogasta hay posiciones encontradas con relación a la explotación de uranio que se pretende realizar. La frustrada iniciativa del párroco Contreras, de promover el debate sobre el tema, es inédita en Fiambalá.