Con desmontes prohibidos hace casi dos años y sin definición acerca de las áreas boscosas que serán reservadas, la venta de campos está paralizada.
El responsable de negocios inmobiliarios en el sector rural, Federico Bizzocchi, advirtió acerca de las dificultades que genera la mora oficial. Antes del 28 de junio la demanda era prácticamente negativa, la gente quería saber para qué lado iba el país; pero después de eso los teléfonos explotaron. El problema es que nos chocamos con la pregunta `¿y voy a poder trabajar este campo? Y les tengo que decir que no. Nadie compra para dejar a la propiedad ahí, todos los inversores y productores quieren desarrollar y generar valor sobre su propiedad, ilustró Bizzocchi.
Según el empresario inmobiliario, si se hubiese podido ubicar el stock de tierras en venta en Catamarca hubiese significado un movimiento económico de un valor de 124 millones de dólares. Pero si no se pueden desarrollar los campos, no hay forma, señaló.