Acuña dijo que las previsiones de ingreso están muy por debajo de las pautas que dio la Nación.
Aunque el Gobierno provincial lanzó un ajuste generalizado para achicar el gasto público, ordenó la jubilación de los agentes que estuvieran en condiciones de pasar a retiro y disminuyó el ritmo de la obra pública, las finanzas provinciales aún no consiguen equilibrarse.
El ministro de Hacienda, Mamerto Acuña admitió ayer, tras participar del acto oficial por la Patria, en Valle Viejo, que la situación de la Provincia es difícil. Las previsiones de ingresos son las que preocupan, porque están muy por debajo de la pauta que dio la Nación al momento de presentar el presupuesto. Eso es lo que está pasando y es responsable de los problemas que hay, sumado a la disminución de regalías mineras y de las utilidades mineras, producto de las retenciones que ha sufrido la actividad y que le han hecho un daño enorme a la provincia de Catamarca, destacó Acuña.
Al disminuirse el nivel de ingresos, hay que ajustar los gastos a ese nuevo nivel de ingresos. Por eso, el decreto de ajuste (que ordena suprimir o reducir viáticos, uso de telefonía celular, combustibles y contrataciones) pretende adecuar la ejecución de gastos a la nueva pauta de ingresos. Vamos a seguir haciéndolo para llevar a un equilibrio presupuestario de la Provincia, señaló el titular de Hacienda.
Con ese panorama económico-financiero, Acuña descartó de plano cualquier posibilidad de mejora salarial para los agentes públicos, pese a los reclamos que pululan, sobre todo en el sector docente. Lo que se quiere es con servar la fuente laboral. Nadie se embarcaría en mayor gasto si sabe que le van a dar menos. Imposible, dijo. Movilidad adeudada
Aunque este diario ya advirtió sobre la amenaza de ANSES de descontar de la coparticipación la deuda generada por demoras en el pago de la movilidad previsional, Acuña aseguró que la Provincia mantendrá la postura que viene sosteniendo: Nosotros vamos a continuar en la tesitura que hemos establecido, vamos a seguir con la negociación. La negociación sigue abierta aunque en estos últimos días es como si se hubiera estancado. Estamos trabajando y hemos ofrecido distintos medios para llegar a un acuerdo, enfatizó Acuña, aunque no quiso aludir al panorama sombrío que sobrevendría si la Nación decidiera cobrarse la deuda a través de una retención de la coparticipación.Nadie se embarcaría en mayor gasto si sabe que le van a dar menos. Imposible, el ministro de Hacienda descartó así un aumento.