El 25 de marzo pasado, después de un año y tres meses de haber sido destituida y secuestrados los muebles del organismo que funcionaba en un local alquilado, la auditora municipal de Tinogasta, Rosa Muñoz finalmente fue restituida en su oficina.
Había sido desplazada en medio de un polémico operativo a los pocos días de que el intendente asumiera en el cargo, en diciembre de 2007. Entonces se utilizó la fuerza policial y con la participación de funcionarios, se ingresó al lugar de trabajo rompiendo la cerradura y se sacaron todos los muebles. Todo se hizo con la intervención de la fiscalía de Tinogasta, que ordenó a la policía un allanamiento para tal fin.
Antes de asumir en el cargo, Muñoz se había desempeñado como secretaria de Hacienda de la gestión del ex intendente peronista Hugo Ávila. Prestó juramento como auditora el 24 de octubre de 2007. Había ganado el cargo por concurso y obtuvo el acuerdo del Concejo Deliberante para su designación.
Tras su desplazamiento, sobrevino una batalla judicial, con presentaciones y contrapresentaciones que dilataron su restitución al cargo concursado y que incluso aún hoy tienen su correlato en la Justicia.
Sin embargo, hasta ahora, y pese a que hace dos meses que fue puesta nuevamente en funciones, Muñoz no ha podido dedicarse a la tarea para la cual fue designada: controlar los actos de gobierno del Municipio de Tinogasta.
La figura de auditor está contemplada en la carta orgánica municipal para fiscalizar y transparentar los actos de gobierno.