La situación en San José de Santa María sigue escalando en complicaciones. Por un lado, la intendenta Mónica Hernández sigue prófuga de la Justicia y desde la clandestinidad dijo a este diario que no quiere retomar el cargo del que fue destituida. Por otro lado, el edil e intendente a cargo, Pedro Lagoria, denunció ahora a su ex aliado Rosario Marcial -quien estuvo a cargo del municipio durante la suspensión de la jefa comunal- por haber contratado a 60 nuevos empleados comunales, comprometiendo seriamente las finanzas de la comuna.




