El último fin de semana largo dejó una caída de más del 50% en el movimiento turístico
Menos de un millón de personas viajaron por el país durante el feriado, muy por debajo de los 2,2 millones registrados en 2023. También bajaron la estadía promedio y el gasto diario por turista.
Los números del último fin de semana largo dispararon alarma en el sector turístico, ya que, en la comparativa con el mismo feriado de 2023, el movimiento de turistas sufrió un derrumbe superior al 50%. Hace tres años se movilizaron 2.2 millones de personas a distintos centros turísticos del país. En el reciente fin de semana largo el caudal se redujo a menos de un millón, concretamente 993.683 turistas.
Además de ese drástico recorte en el movimiento, también se redujo la estadía promedio (un 10% menos que el año anterior) y se produjo una caída real del 3,5% en gasto diario por turista en promedio.
Hubo caídas más profundas en algunos casos puntuales, como Mar del Plata, donde la Unión del Comercio, la Industria y la Producción, Ucip, acusó un derrumbe en las ventas del 4,1% durante el último fin de semana largo.
"Un fin de semana con bajas expectativas de parte de los comerciantes donde se vio un flujo turístico menor al año anterior lo cual tuvo su correlato en las ventas", dijo el titular de la Ucip, Blas Taladrid.
En otro punto fuerte de la provincia, Tandil, advirtieron que el movimiento resultó menor al habitual para un feriado extendido.
"Desde un complejo de cabañas nos dijeron que fue el peor fin de semana largo de los últimos 15 años", señalaron a El Eco desde la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Tandil.
"El análisis de los datos no puede desvincularse del contexto macroeconómico", dijo el ex Director Nacional de Planificación y Desarrollo Turístico y dirigente del Frente Renovador, Sergio Castro, que apuntó contra la ausencia de políticas sectoriales por parte de Daniel Scioli.
"Hay otra manera de construir el futuro del sector; con política pública activa, diseño inteligente del calendario de feriados, programas de estímulo a la demanda y una visión del turismo como herramienta real de desarrollo. La distancia entre ese escenario posible y la realidad actual es, hoy por hoy, demasiado grande y dolorosa para ignorarla", sostuvo.