sábado 21 de marzo de 2026
Por el incidente del 1 de enero

Wika: ningún policía se presentó espontáneamente en la Justicia

A seis días de haberse registrado el incidente a la salida de Wika, ningún efectivo policial se presentó espontáneamente en la Justicia hasta hoy al mediodía, de acuerdo a la información a la que pudo acceder El Ancasti. Según pudo saber este medio, los hermanos Merceditas Sosa Soler (22), Augusto Sosa Soler (28) y la madre de ellos realizaron denuncias penales en contra de policías.

Mientras tanto, el fiscal de Instrucción en feria, Jonathan Felsztyna, espera que la Policía le brinde la información de la nómina del personal que estuvo prestando servicio ese día, los horarios en que desempeñaban sus funciones, qué móviles se encontraban en las calles, entre otros datos.

El Ministerio de Seguridad de la Provincia, por su cuenta, aportó pruebas que ya se encuentran a disposición de Felsztyna. El fiscal ya pudo tomar testimonios de personas que habrían estado en el lugar del hecho.

Por otra parte, según se conoció, Felsztyna está abocado al tratamiento de constitución de querellantes que hicieron los hermanos Sosa Soler y su progenitora, para puedan controlar el ingreso y desarrollo de las pruebas.

Querellantes

El jueves 5 de diciembre, los hermanos Sosa Soler y la madre de ellos se constituyeron como querellantes en la causa que lleva adelante Felsztyna, por el incidente que se registró en las afueras de Wika el 1 de enero. Los hermanos y la progenitora tienen, desde hace días, el patrocinio del abogado Pedro Vélez. La investigación comenzó porque los hermanos Sosa Soler habrían sido golpeados por efectivos de la División Guardia de Infantería.

Hecho

Conocido el incidente tras el operativo de despeje a la salida de Wika, fuentes consultadas en la Jefatura de la Policía informaron que se dio intervención a la División de Asuntos Internos dada la gravedad que reviste el hecho. Dos hermanos acusaron a efectivos de Infantería, quienes a su vez los denunciaron por "desobediencia".

Fuentes policiales informaron que apenas pasadas las 6.30, efectivos de la Comisaría Quinta, conjuntamente con sus pares de la División Guardia de Infantería realizaban despeje en el local bailable. En este contexto, procedieron al arresto por infracción al Código de Faltas de un joven de 28 años. A la vez, personal del Cuerpo Guardia Infantería Femenino contra una joven de 22 años por causar disturbios y resistencia a la autoridad.

Durante este procedimiento, los hermanos habrían resultado golpeados. En consecuencia, realizaron una denuncia en la Unidad Judicial Nº 5. Poco después los policías que intervinieron en el procedimiento realizaron su presentación. Adujeron que los dos hermanos desobedecieron las órdenes emitidas por la autoridad policial.

Por este caso, se dio intervención a la División de Asuntos Internos a los fines de investigar lo acontecido.

El martes 3 de enero, el jefe de la Policía de Catamarca, Ángel Ignacio Agüero, reconoció que hubo falencias en el accionar de policías que intervinieron en el incidente. Para Agüero hubo efectivos de la fuerza que no cumplieron con los protocolos de reducción que se enseñan en la Escuela de Cadetes. La máxima autoridad de la Policía consideró que habría una falla en ese procedimiento.

Agüero también dio a conocer que dispuso el cambio de comisaría de dos policías mujeres que prestaban servicio en la División Guardia de Infantería Femenina.

Según el jefe de la Policía, el cambio de destino es provisorio, hasta que se establezca qué ocurrió en las afueras del local bailable. Agüero, además, señaló que aportaron imágenes a la Justicia para que se pueda esclarecer el hecho.

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