Padre e hijo compartieron el banquillo de los acusados en el Cámara de Sentencia Penal Juvenil. Fueron declarados culpables en el delito de “abuso sexual simple agravado por haber sido cometido por dos o más personas”. Ahora, ambos, presentaron un recurso de casación en la Corte de Justicia de Catamarca. La Sala Penal deberá resolver el planteo.
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Padre e hijo, condenados por abuso sexual, buscan revocar el fallo
Presentaron un recurso de casación en la Corte de Justicia de Catamarca. La Sala Penal deberá resolver.
El debate se realizó el mes pasado. Al padre se le impuso una condena de cuatro años de prisión. Sin embargo, aún mantiene la libertad, hasta que la sentencia quede firme. En tanto que el hijo, adolescente al momento del ultraje, fue condenado a dos años y seis meses de prisión en suspenso.
Dada la índole del delito, el debate de desarrolló a puertas cerradas. Fuentes consultadas por El Ancasti indicaron que la víctima tenía cuatro años. La audiencia se desarrolló de manera unipersonal y fue presidida por el juez Penal Juvenil Rodrigo Morabito. El Ministerio Público estuvo representado por el fiscal Penal Juvenil Guillermo Narváez, quien estuvo acompañado por la asesora de Menores Ana Celina Ares y el abogado de la querella Lucas Mercado. En tanto que la defensa fue ejercida por el abogado Carlos Paz.
Fuero de atracción
Debido a que uno de los acusados era adolescente al momento del ultraje, el Tribunal Penal Juvenil ejerció como fuero de atracción. En el artículo 19 de la Ley Provincial 5.544 se establece que éste ejercerá, de acuerdo con sus respectivas competencias y conforme a la etapa del proceso de que se trate, como fuero de atracción sobre todas aquellas causas en las que se encuentren imputados o procesados adolescentes de edad punibles al tiempo de acaecimiento de los hechos tipificados como delitos, y en aquellos en los que se les hubiera atribuido responsabilidad penal en forma conjunta con personas mayores de edad. De esta manera, al adolescente no se le vulnerarán sus derechos por tratarse de una persona menor de edad. En tanto que los adultos serán procesados, en un fuero especializado para adolescentes, pero tratados como un adultos. Es decir, se realiza un abordaje desde lo particular hacia lo general.