Un joven fue condenado a un año de prisión en suspenso luego de que su expareja lo denunciara por haberle mordido la oreja, le propusiera un cabezazo y haberle causado diversas lesiones cuando ella quiso terminar la relación amorosa que compartían.
Un joven fue condenado a un año de prisión en suspenso luego de que su expareja lo denunciara por haberle mordido la oreja, le propusiera un cabezazo y haberle causado diversas lesiones cuando ella quiso terminar la relación amorosa que compartían.
La pena fue dictada por el Juez Correccional Javier Herrera, quien encontró al acusado cómo culpable de hechos de violencia de género.