Salas (izquierda) y Romero (derecha) estaban en pareja.
El resultado de la pericia del dermotest (prueba del guante de parafina) estableció que Lorena Salas se disparó a sí misma y descartó que el tiro mortal haya sido ejecutado por su pareja, el imputado César Romero. Así lo explicó el abogado Víctor García, quien defiende a Romero en el proceso judicial. “La persona que ejecutó el disparo, lamentablemente, fue la víctima (por Salas)”, indicó García en diálogo con la prensa.
El letrado consideró que esta prueba “era la última prueba, a mi entender, que iba a desincriminar” a Romero, “tomando como cierta la versión que expresó en su indagatoria”, en la que se manifestó ajeno al hecho de sangre. “Efectivamente fue así. El guante de parafina, (prueba) que se les tomó a ambos, con una muestra de los pies también, arrojó que si bien es cierto que Romero tiene restos de pólvora, no es compatible con la muestra de quien resultare víctima”. Para García, con esta pericia “queda desincriminado en forma absoluta mi asistido”.
Por otra parte, el defensor mencionó que ahora buscarán el sobreseimiento de Romero en la causa. “Esta era la última prueba. Ya tenemos la pericia caligráfica, tenemos las declaraciones en Cámara Gesell de los menores (por los hijos de ambos), la declaración indagatoria que prestó Romero en su momento. Hablaremos con la Fiscalía para ver si pide al Juzgado de Garantías el sobreseimiento definitivo de Romero”, concluyó.
Caso
El pasado 19 de marzo, Salas, una joven madre de 28 años, ingresó sin vida al Hospital San Juan Bautista, con una herida de arma de fuego. La mujer tenía domicilio en Balde de la Punta, una localidad de 116 habitantes en Capayán, a 130 kilómetros de la Capital.
Por este hecho, la Fiscalía imputó a Romero por el delito de “homicidio calificado por mediar una relación de pareja”.
En el marco de la investigación, Romero estuvo preso y había quedado a un paso de la prisión preventiva, pero finalmente recuperó la libertad.