Denunció a inspectores por un control de alcoholemia que le dio positivo y negativo
Tuvo que realizar varias veces el test porque arrojaba resultados diversos. Los inspectores le dijeron que fue un error. "Ese error podría costarme $150 mil de multa". Mirá el video.
Carlos Álvarez es un vecino de Fray Mamerto Esquiú que el fin de semana vivió una situación muy particular que terminó con una denuncia formal, debido a que el control de alcoholemia que le realizaron arrojó resultados diversos y “estuvo plagado de irregularidades”.
Según consta en la denuncia y en los videos que Álvarez publicó en las redes sociales, todo sucedió en la zona de Campanas de Rosario, dónde el fin de semana se instalaron los inspectores de tránsito y de la policía de la provincia como parte del “Control de Alcoholemia Federal”. En el lugar, Álvarez tuvo que realizar varias veces el test porque arrojaban resultados opuestos y él aseguraba no haber ingerido nada con alcohol. Finalmente le dijeron que se traba de un error del aparato y lo dejaron continuar su camino.
“Esto le podría haber pasado a cualquiera y es muy feo porque me vi sometido a algo que no me esperaba. Yo en ningún momento ingerí alcohol y en los aparatos que ellos tenían me daba positivo”, comenzó relatando.
“Todo ocurrió el sábado a la madrugada en la zona de Campana del Rosario. Venía desde una peña y al haber dicho peña fue que comenzó todo esto. El haber dicho peña parece que es sinónimo de alcohol. Yo no tomé más que una gaseosa, estuve un rato en la peña y nos volvimos. Estaba con mi esposa y mi hijo”, contextualizó y agregó: “cuando llegamos al lugar (Campanas del Rosario), me sometí al operativo como siempre. Cuándo el inspector me preguntó de dónde venía y le dije que de la peña, la persona que me estaba haciendo el control me sacó el aparato después de haber soplado y sin mostrarme el resultado, se retiró a un costado, hacia unas estatuillas que hay en Campanas del Rosario y luego vino otra persona con dos apartitos, que los venía tocando, los venía manipulando. Yo no podía imaginarme nada, me dice sople de nuevo y me daba positivo. Me dice que me daba que tenía alcohol en sangre y yo no lo podía creer. A mi señora le dio un ataque de nervios porque no tomamos nada. Eso está todo filmado”, aclaró.
“En ese momento, yo enojado le digo que no podía ser, que yo no sé que hicieron, si lo tocaron con alcohol en gel o que pasó, pero esto me está marcando mal y les pedí que llamen a un médico que me haga el dosaje de sangre ahí, en frente de ellos. Ahí me dijeron que me tire para un costado, me sentía un delincuente, es injusto”, remarcó.
“Yo no me quise bajar en ningún momento del auto y luego de un tiempo llegó un policía que se presentó como el oficial de turno, un oficial Castro, y le dije que en presencia de él me hagan soplar la pipeta, pero la pipeta que conocemos todos. Cuándo me dan la pipeta, me dan una con el blíster roto, entonces les pedí una pipeta cerrada, la abrí, la puse y sople. Me dio 0, negativo. Castro me dice 'doy fe que no tiene alcohol en sangre' y me dejaron irme. Pasaron 25 minutos para todo esto”, sostuvo el hombre muy molesto.
“Ni bien me dejaron ir, me fui al precinto Judicial de Piedra Blanca e hice la denuncia. Lo hice porque de verdad me parece algo injusto, algo que no tendría que haber pasado. No tienen una persona que controle estos aparatos, que controlen que funcionan bien. Si me quitan el auto cuándo yo vaya al Corralón a buscarlo no va a ser gratis. Es un error que me puede salir hasta $150 mil. Para mí está muy bien que hagan los controles, pero tienen que tener personal idóneo y aparatos que funcionen”.