La diputada Adriana Díaz opinó respecto del caso del policía que hirió con un arma a un joven que intentaba robar un reflector de un negocio. "Es un clarísimo caso de gatillo fácil -sostuvo-. Le disparó dos balazos al cuerpo, porque presuntamente estaba robando un foco en casa vecina".
"Tiene que saber el agente policial, que ya fue detenido como corresponde, y también los diputados que salieron a pedir su libertad, que el hurto simple no se castiga con pena de muerte y que mucho menos un efectivo al que el Estado le confía un arma para su uso limitado y responsable, se puede convertir en verdugo", añadió Diaz.