FUERON IMPUTADOS POR “ROBO CALIFICADO EN DESPOBLADO y en banda”

El “clan del cobre” se mantuvo en silencio y los cuatro integrantes seguirán detenidos

El fiscal Ezequiel Walther está a cargo de la investigación. Padre, dos hijos y un vecino, todos con domicilio en un barrio populoso de la zona sur, cuentan con el asesoramiento de la defensa oficial.
martes, 16 de febrero de 2021 · 01:10

Un padre, sus dos hijos y un vecino, el sábado pasado fueron interceptados en el ingreso sur de la Capital, sobre la Ruta Nacional Nº 38. En dos camionetas transportaban tres bobinas de cobre de 40, cables de cobre de varias medidas, una escalera de 10 metros y siete rollos de cable subterráneo de alta tensión. 

El operativo se desarrolló el sábado, por personal de la División de Investigaciones de la Policía de la Provincia junto a sus pares de la División de Abigeato. Ramón Esteban Zalazar (62), Ramón Antonio Zalazar (25), Luis Esteban Zalazar (24) y Alejandro Antonio Centeno (36) quedaron detenidos. Todos ellos, tienen domicilio en un barrio de la zona sur de la Capital. Ayer, cerca del mediodía, se realizó la audiencia indagatoria, en la sede de la Fiscal Penal. El fiscal de Cuarta Nominación Ezequiel Walther, quien está a cargo de la investigación, los imputó por el delito de “robo calificado por haberse producido en lugar despoblado y en banda”. El “clan del cobre” contó con el asesoramiento del defensor Penal Oficial de Sexta Nominación Estanislao Reinoso Gandini. Los cuatro acusados se mantuvieron en silencio. Tras la audiencia, se ordenó que continúen detenidos. Fuentes consultadas por El Ancasti informaron que el fiscal solicitó la planilla de antecedentes de los acusados. El delito que se les endilga prevé una escala pena de entre 5 y 15 años. 

El dato surgió el sábado. Personal policial había recibido un llamado de alerta, tras advertirse que personas desconocidas se trasladaban en dos vehículos. Se sospechaba que podían estar incurriendo en el delito de “abigeato”, en la zona de Nueva Coneta y Chañarito, Capayán. Es decir, se pensó que estaban apoderando de manera ilegítima de cabezas de ganado mayor o menor de alguna colonia o que podían transportar algún animal de campo en alguna de estas camionetas, una Ford Falcon y una Ford Ranger. 

Con los datos detallados, personal policial los interceptó sobre la Ruta Nacional Nº 38, en el ingreso sur a la Capital. El primer detenido fue el hijo mayor de Zalazar (25). Su compañero de viaje pudo darse a la fuga. A los pocos minutos, fueron interceptados Zalazar (padre), junto con su hijo menor y Centeno. En su poder, en los dos rodados, el “clan del cobre” tenía tres bobinas de cobre de 40, cables de cobre de varias medidas, una escalera de 10 metros y siete rollos de cable subterráneo de alta tensión.

Además, contaban con una escalera extensible de fibra de vidrio de 10 metros y una pértiga aislante alta tensión, entre otras herramientas de trabajo. Tales elementos podrían ser un indicio de que no estaban por Capayán de paseo, con la idea de llevarse una vaca, un caballo o una cabra. 

Delito
El robo de cables se volvió un negocio lucrativo durante el aislamiento social preventivo y obligatorio. Según se detalló, intervienen tanto organizaciones con experiencia que operan con equipamiento específico como "cuentapropistas" que arrancan las líneas eléctricas, telefónicas o coaxiales. Esta modalidad delictiva, capaz de alimentar un importante mercado negro con fácil disponibilidad de dinero, incluye la intervención de tres sectores bien diferenciados. Primero, los sujetos encargados de la sustracción material del tendido de cables. Luego, los responsables de las distintas chatarrerías que operan como comercios legales y que compran en el mercado negro el material robado y lo almacenan. Finalmente, las fundiciones, talleres donde se separa el cobre del aislante que lo contiene para su posterior venta.

Otras Noticias