Qué es lo que sucede si un conductor se niega a hacer un test de alcohol en sangre al momento de conducir un vehículo. Trasladamos la consulta a Seguridad Vial de la Policía de Catamarca, y el resultado es contundente: negarse al test significa una infracción.
Esto puede darse en el contexto de un operativo de tránsito, o un simple requerimiento policial en caso de sospechar que una persona conduce en estado de ebriedad. En la jurisdicción de la municipalidad de la Capital, además de multa corresponde el secuestro del vehículo.
“La Ley Nacional de Tránsito nos dice en el artículo 73, que se llama control preventivo, de que todas las personas están obligadas para someterse a los controles para determinar su estado de intoxicación alcohólica. O sea que si a uno lo paran en un control de alcoholemia tiene que realizarse la prueba. ¿Puede negarse? Si. La misma norma dice que la negativa constituye falta. O sea que es un derecho, uno como conductor se puede negar, pero automáticamente se considera falta”, comentaron desde el área de Seguridad Vial.
“Las unidades de multa las gradúa un Juez de Faltas, seguramente ven en el acta si simplemente fue negarse o hizo un desacato a la autoridad o entorpeció el procedimiento. Hay muchos otros artículos que pueden inclusive doblar el precio de la multa, como un acto de rebeldía ante la autoridad. En nuestra provincia, la policía de Catamarca está adherida a la Ley Nacional de Tránsito a través de la Ley provincial 4909, somos autoridad de control. Todos los municipios que adhieran a esta ley están facultados (para realizar controles de alcoholemia), la Policía, Gendarmería, Policía Federal, Seguridad Vial pueden realizar estos operativos”, finalizó.