Un baqueano recibió una descarga de uno de los aviones hidrantes del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, se golpeó contra unas piedras y fue hospitalizado. Está fuera de peligro, informaron desde el Hospital San Juan Bautista.
Un baqueano recibió una descarga de uno de los aviones hidrantes del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, se golpeó contra unas piedras y fue hospitalizado. Está fuera de peligro, informaron desde el Hospital San Juan Bautista.
Este puestero no advirtió la presencia de las aeronaves y fue protagonista de este particular accidente en el cerro Ancasti, sufriendo traumatismos varios.
El titular de la Brigada contra Incendios Forestales, Cristian Velardez, explicó sobre este hecho: “En Huaicohondo se pudo controlar el flanco izquierdo del incendio, como para tratar que no descienda por la cumbre hacia la zona de La Bajada. Por lo menos eso se pudo contener. Es en donde estuvimos operando con los medios aéreos y donde este baqueano ha recibido de lleno la descarga”, contó.