Al mediodía de ayer se registró una polémica situación en una entidad bancaria del microcentro capitalino. De acuerdo con información a la que accedió El Ancasti, el gerente del Bnaco Macro debió ser demorado por haber quebrando el aislamiento social, preventivo y obligatorio, para evitar la propagación del coronavirus COVID-19. Según se detalló, el referente de esta sucursal había regresado a la provincia hace unos días. Por ello, debía permanecer aislado hasta el 9 de julio.
Sin embargo, no cumplió con esta medida y ayer asistió a su lugar de trabajo. Esta situación fue advertida por un cliente que de inmediato dio la voz de alerta. Personal de la Unidad Judicial 1 tomó intervención. Cumpliéndose con los protocolos establecidos, la persona fue arrestada. La medida fue impartida por el fiscal de Instrucción en turno, Carlos Ezequiel Walter, y el sospechoso fue puesto a disposición del COE.
De acuerdo con el artículo 205 del Código Penal, será reprimido con prisión de seis meses a dos años el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia.