Abusos sexuales eclesiásticos

No hay registros de investigaciones internas en el Obispado local

Los abogados de la joven que denunció al sacerdote Moisés Pachado aseguraron que la Comisión de Abusos Sexuales no avanzó en el caso. El contraste con los casos de sacerdotes en Ushuaia y en Salta.
lunes, 29 de junio de 2020 · 01:05

En diciembre, el obispo Luis Urbanc anunció la creación de una comisión de Abusos Sexuales que se dedicaría a la investigación interna de los casos ocurridos en la provincia. Más de seis meses después no hay registro de que se haya abierto un sumario para deslindar responsabilidades.

El anuncio de Urbanc fue posterior a que el Papa Francisco resolviera terminar con el "secreto pontificio" en casos de violencia sexual o abusos de menores de edad cometidos por religiosos. Con esta medida se buscaba que la Iglesia comparta "denuncias, testimonios, y documentos procesales relativos a los casos de abuso" con las autoridades que investigan.

En Catamarca hay tres sacerdotes imputados por abusos sexuales: Juan de Dios Gutiérrez, Renato Rasguido y Moisés Pachado. Los abogados de la víctima que denunció a este último se presentaron en el Obispado para ponerse a disposición para colaborar, pero hasta la fecha no obtuvieron respuestas del estado de las investigaciones.

"Hicimos una presentación por escrito solicitando un informe, pertenecer al cuerpo del expediente, y aportar material probatorio. Llevamos piezas fotocopiadas de la causa", señalaron los abogados querellantes, Sebastián Ibáñez y Bruno Jerez, al programa Siete y Medio de Multimedios Ancasti. 

La presentación fue entregada en las manos del propio Urbanc, quien estaba junto a Julio Quiroga del Pino, presidente de la Comisión.

"Obtuvimos como respuesta un telegrama. Dijeron que estaban trabajando y que la víctima podía acercarse cuando quiera", dijo Ibáñez.

"No hay ningún expediente iniciado de Pachado, ni de nadie. El escrito que presentamos quedó ahí, porque no se anexó a ningún expediente. No existe investigación, ni persecución. Creemos que es una puesta en escena para poder calmar el clamor social, para que digan que están siguiendo la línea del Papa Francisco", resaltó.

La realidad local se contrasta con dos casos que salieron a la luz esta semana. 

En Salta, se conoció que será juzgado el cura Agustín Rosa Torino, quien está acusado de abuso sexual gravemente ultrajante por la duración, agravado por ser el autor ministro de culto reconocido y por "abuso sexual simple agravado". Son tres las víctimas.
El Vaticano abrió una investigación canónica y resolvió la disolución del instituto religioso creado por Rosa Torino, quien además está sospechado de recibir dinero del cartel de Sinaloa, liderado por el "Chapo" Guzmán.

Por otro lado, se conoció esta semana que el Papa Francisco expulsó del estado clerical al cura Daniel Acevedo, quien está pronto a ser juzgado por abusos sexuales cometidos en Resistencia, Chaco, y cuyo juicio fue postergado por la pandemia.
Acevedo, también, había sido denunciado por ultrajes a un menor de edad en Ushuaia, pero la causa finalmente fue cerrada por "falta de pruebas", señalaron los medios de esa ciudad.